La madera ecuatoriana surca en los océanos y se desliza en los alpes suizos.
La balsa nacional se exporta para hacer las paredes y muebles de los cruceros internacionales, trenes rápidos, esquís, yates, casas rodantes y tablas para surf. ¿El nicho en el mercado?
Se exporta a Europa y Estados Unidos para productos donde reducir el peso es fundamental. Un tablero de balsa pesa la mitad que cualquier otra madera. Por ejemplo, mientras menos pesa un crucero gasta menos combustible y requiere un motor con menos potencia. En el caso de las casas rodantes, en Alemania tiene un tope de peso para que el chofer no necesite una licencia de profesional.
Así las paredes y muebles de los cruceros y casas rodantes se hacen con la balsa ecuatoriana. El país es uno de los principales productores de esta madera.
Cristóbal Barba, gerente de Banova, una empresa con capital ecuatoriano y suizo donde se trata la balsa con una sustancia especial para que la madera se vuelva resistente y flexible, dijo a Diario EXPRESO que el producto que ellos elaboran es único en el mundo. En el sentido de que se puede doblar la madera y no se parte, lo que permite hacer muebles con un diseño curvo.
Al ingresar a la fábrica en Quevedo se ve cómo los troncos de balsa se vuelven el material perfecto, para ser el alma de todo producto que requiere pesar poco, pero ser resistente y durable. Para ello también se le pone un pegamento para exteriores que le permite resistir la humedad y las condiciones climáticas fuertes. La sustancia es ecológica, lo que le da un plus adicional.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»