La captura de merluza, que en Ecuador surgió como una forma de compensación ante la eliminación de la pesca de arrastre, pasa por un mal momento. Aunque los niveles de captura han mejorado en los últimos meses, la flota de 40 embarcaciones no cuenta con un mercado seguro de exportación.
La captura incipiente de merluza se impulsó en el país en el 2014 con un arranque que, a criterio de sus pescadores, fue exitoso. En el primer año el sector alcanzó ventas en exportaciones por $ 13 millones, un rubro que más tarde (en el 2014) llegó a tener picos de hasta $ 23 millones. Hoy, las embarcaciones están ancladas en el puerto, no porque no tengan qué capturar, sino porque no tienen a quién vender.
Así lo explica Juan Carlos Correia, gerente de operaciones del grupo Cobos, una empresa dedicada a la captura y comercialización de merluza. Actualmente, sostiene, el sector tiene la capacidad de capturar hasta 2.000 toneladas semanales de esta especie, pero explica que tanto Venezuela y Rusia, por sus problemas económicos internos, han dejado de comprar más del 60 % de su producción. “Por eso, muchas de las embarcaciones ahora están paradas”, manifestó.
La situación preocupa a cerca de 3.000 personas que viven de la actividad y que plantean al Gobierno dos soluciones al problema: la una es que se empiece a promocionar la oferta ecuatoriana en mercados foráneos; la otra, y una de las que mayor expectativa provoca, es que se permita a la flota merlucera aplicar una pesca polivalente; es decir, que pueda capturar más de un recurso como el camarón de mar o pesca blanca.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»