Chilma Bajo es una comunidad enclavada en la parroquia de Maldonado. Está ubicada en el noroccidente carchense. Tiene como custodio al volcán Cerro Negro, en plena línea de frontera y una importante extensión de tierra productiva.
Esta pequeña población fue declarada en el 2015 en emergencia, frente a la reactivación de los macizos Chiles y Cerro Negro. El fenómeno no amedrentó a los productores de mora y granadilla, que en base a un trabajo constante buscan consolidar la producción en el mercado nacional.
La Asociación de Productores Agropecuarios “El Edén” ve en estas dos frutas una gran oportunidad productiva. Esta organización campesina busca ampliar los nichos de mercado en el país.
Ventura Ruano, administrador de esta organización comunitaria, que agrupa a 57 labriegos de la zona, explica que vienen cambiando el sistema de comercio.
“Antes, los intermediarios eran los encargados de negociar el producto, ahora lo hacemos directamente”, comenta Ruano.
Un centro de acopio construido a través de mingas permite ahora fortalecer esta asociación. Sin embargo, necesitan de un cuarto frío y logística para movilizar la producción hacia los mercados de Imbabura y Pichincha.
Requieren de 240 mil dólares, recursos que están siendo gestionados para hacer realidad este ambicioso proyecto. “El Edén” produce semanalmente 7.000 kilos de mora y uno de los propósitos es el de expandir el mercado.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»