Con el proyecto el Ejecutivo busca eliminar varias tramitologías, sobre todo a pequeñas empresas. Asimismo, suprime impuestos a diversos productos.
El proyecto de reforma tributaria, que llegó el viernes 18 de octubre de 2019 a la Asamblea Nacional, pretende fomentar el crecimiento económico del país.
De aprobarse, el Ejecutivo prevé recaudar más de $ 700 millones el próximo año con la implementación de algunos impuestos y contribuciones especiales.
Richard Martínez, ministro de Economía y Finanzas, aclaró que si bien la sostenibilidad fiscal es vital para el crecimiento económico, también lo es el apoyo al emprendimiento y a la inversión privada que se busca ofrecer con esta reforma.
Es así que en el documento se propone una serie de incentivos. Uno de ellos es la eliminación del anticipo al impuesto a la renta (AIR) para los emprendedores. En la reforma se plantea que el pago del impuesto a la renta (IR) podrá anticiparse de forma voluntaria y será el equivalente al 50% del IR causado menos las retenciones en la fuente efectuadas en el ejercicio fiscal anterior.
Este valor anticipado constituirá crédito tributario para el pago del IR. Juan Carlos Díaz-Granados Martínez, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Guayaquil, dijo que en el 2018 el AIR representó $ 353 millones para los negocios, los cuales podrían haber servido de capital de trabajo.
Apoya esta propuesta del Ejecutivo, pues daría un alivio a la liquidez de las empresas, en especial a las más pequeñas. “Todos los años, el AIR drenaba capital de trabajo que hubiera servido para contratar más personal, comprar bienes de capital, materia prima e inventario. Es decir, impedía implementar estrategias de crecimiento productivo”, explica Díaz.
El proyecto de reforma también propone la eliminación de la obligatoriedad de la retención en la fuente para cerca de 100.000 empresas que -según Martínez- son en esencia micro, pequeñas y medianas para así restarles la carga operativa y administrativa.
Josué Remache, asesor tributario, explica cómo funciona el proceso de retención en la fuente. Toda persona obligada a llevar contabilidad es agente de retención del Estado. Al hacer una compra cancela con cheque o en efectivo y emite la retención.
El porcentaje de la retención depende del concepto, por ejemplo: para bienes es el 1%. Si esta persona hace una compra de $ 400, este va a retener $ 4, que luego se los entrega al Estado en su declaración de impuestos. “La eliminación de la obligatoriedad a pequeños emprendedores que llevan contabilidad evitará el proceso de declaración y trámites, lo que les permite concentrarse, trabajar y producir”, comenta Remache.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»