Poco tiempo después de haberse inaugurado las nuevas instalaciones del laboratorio de aguas naturales y residuales, su personal integrado por cuatro profesionales en la materia comenzó a trabajar desde el punto interno de la empresa realizando un monitoreo permanente de lo que son las redes de distribución de agua potable en Otavalo.
Además se realizan controles de descargas de las plantas de tratamiento de aguas residuales de la cuenca del lago San Pablo, además de atender algunos pedidos de las juntas de agua, quienes solicitan se hagan los análisis de sus sistemas a través de oficios dirigidos a la gerencia de la empresa de agua potable y alcantarillado.
Verónica Vargas, responsable del laboratorio, explicó que uno de los servicios que presta es garantizar a la ciudadanía otavaleña que el agua potable es apta para el consumo humano, con lo que se evita tener problemas de salud. “Se cumplen todas las normativas, para ello se cuenta con tres técnicos laboratoristas y un auxiliar administrativo”.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»