El invierno intenso que atraviesa Ecuador ha disparado la incidencia de Sigatoka Negra en las plantaciones de banano, afectando a las principales provincias productoras como Guayas, Los Ríos y El Oro. La combinación de lluvias prolongadas y alta humedad ha creado un escenario ideal para la propagación del hongo, lo que genera preocupación en el sector bananero.
Víctor Hugo Quimí, gerente técnico de banano de la empresa Farmagro, explicó que, a diferencia de 2024, cuando hubo una reducción de entre 5 y 7 ciclos de control de la enfermedad respecto a 2023, este año la situación ha cambiado drásticamente. "En enero, la presión del hongo era baja porque las lluvias no eran intensas, pero en febrero todo cambió. Ahora, con las precipitaciones constantes y lo que se prevé hasta abril, la enfermedad ha aumentado considerablemente", señaló.
Afectación por inundaciones y dificultades en el control
Además de la propagación de la Sigatoka Negra, los productores enfrentan otro problema crítico: la sobre saturación de los suelos. Quimí advirtió que muchas áreas de cultivo se encuentran inundadas, lo que genera estrés en las plantas y limita la absorción de nutrientes. "La producción se verá afectada porque, en estas condiciones, no se puede fertilizar adecuadamente. Si se aplica el fertilizante y llueve, se lava y la planta no lo aprovecha", explicó.
El exceso de agua también podría favorecer la propagación de otra enfermedad preocupante: el moko bacteriano. "Con la escorrentía del agua, la bacteria se mueve más rápido, lo que aumenta el riesgo de infección en las plantaciones", alertó Quimí.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»