Al menos ese es el pronóstico que Alberto Quimís aprendió de sus ancestros y asegura que hasta ahora no se han equivocado. “Ya se está viendo justamente eso (los remolinos), esperamos que el Todopoderoso nos ayude”, dice el hombre optimista, quien vive en el sector Dos Esteros en la vía Jipijapa-Guayaquil.
Quimís menciona que al igual que todos los años, ya está por culminar la limpieza de sus dos hectáreas de terreno y ahora espera las primeras lluvias para empezar a sembrar maíz, fréjol y zapallo.
“Los medios económicos no nos alcanzan para más. Decía mi abuelo: ‘hay que arroparnos hasta donde la sábana nos alcance’”, comenta el agricultor. Su hijo Pedro Quimís también empezó a trabajar las dos cuadras de terreno para sembrar maíz, pues aseguró que en el invierno pasado le fue bien y recolectó 150 quintales, por lo que aspira a que la próxima cosecha sea igual o mejor.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»