Alimentos procesados, cosméticos, productos higiénicos y otros ya no requieren registro sanitario.
Esto por la vigencia –desde diciembre¬ de la Ley de Asociaciones Público-Privadas que modificó esa exigencia por una notificación sanitaria.
Y para empresas que tengan una certificación de buenas prácticas de manufactura (BPM), se exceptúa el obtener el permiso de funcionamiento y la notificación sanitaria.
Así lo informaron ayer la Agencia de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) y la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos y Bebidas (Anfab),
“Estamos dando una importancia a la inspección en planta 50%, versus que antes se hacía la inspección solo en percha...”, dijo Giovanni Gando, director de Arcsa.
El consumidor ahora, agregó, encontrará en los empaques de productos un código de BPM, que es un número o un código de notificación sanitaria.
Según el presidente de la Anfab, Christian Whali, hay beneficios tanto para el consumidor como para la industria.
“El consumidor puede estar tranquilo porque lo que dice BPM son fábricas ordenadas, con gente capacitada, con sistema de gestión de calidad, con puntos de control. Para la empresa evidentemente hay un beneficio (que) es la rapidez con la cual podemos adaptar nuestros productos al mercado”, expresó el dirigente.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»