España y nueve países latinoamericanos (Brasil, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Colombia, Ecuador, México y Bolivia) participan en la feria de alimentación Prodexpo 2017 que arranca este 6 de febrero en Moscú. Un año más, el país ibérico vuelve a Prodexpo con el refrán de “al mal tiempo, buena cara” por estandarte, porque pese a desplegar el segundo pabellón nacional más grande con 24 empresas, la presencia española en la feria agroalimentaria más importante de Rusia quedará lejos del casi centenar que llegó a tener en esa cita.
El embargo ruso a los alimentos perecederos procedentes de la Unión Europea -adoptado en respuesta a las sanciones de Occidente contra Moscú por su papel en la crisis de Ucrania- mantiene a decenas de empresas españolas fuera del mercado ruso. Pero pese a esta situación -a la que se suma la crisis económica que todavía arrastra Rusia- productos españoles como el aceite de oliva, las aceitunas y el vino no sólo han sabido capear el temporal, sino que mejoraron sus posiciones de liderazgo en un país cada vez más interesado en alimentos de calidad a buen precio.
Parte de los mercados perdidos por España los ganaron países de América Latina, sobre todo tradicionales productores de carne como Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. Esos cuatro países, además de Chile, contarán con sus propios pabellones nacionales en la Prodexpo de este año, y además de sus carnes, presentarán al público ruso sus productos lácteos.
Precisamente los lácteos y la carne de vacuno son quizás los dos segmentos más dependientes de las importaciones en Rusia, como reconoció en la presentación de la feria Yevgueni Ajpáshev, director de departamento de Industria Agroalimentaria del Ministerio de Agricultura ruso. En cuanto a la carne de cerdo, mucha de la cual llegaba a este país desde España, y la carne de aves, “Rusia ha cubierto prácticamente todo su demanda interna e incluso está lista para exportar”, aseguró Ajpáshev.
El sector agrícola, de hecho, no ha dejado de crecer desde la adopción del embargo alimenticio, pese a los casi tres años de recesión que aún persiste para el resto de la economía rusa. En un momento en el que el Kremlin devolvió al primer plano las campañas por la salud pública, el Estado hace un esfuerzo sin precedentes para ampliar las superficies agrícolas destinadas al cultivo de la vid y para hacer que el vino ruso resulte más atractivo al consumidor, sobre todo en precios.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»