En total son 45 comerciantes de mariscos entre formales e informales que venden sus productos desde el piso en las veredas y otros en triciclos.
El Puerto Pesquero Artesanal de Esmeraldas fue renovado en el año 2016 con una inversión de 25 millones dólares para dar un mejor servicio a los usuarios y optimizar el tratamiento de la producción pesquera con fines de exportación; sin embargo, el panorama que se presencia en la actualidad, ofrece una desagradable imagen de retroceso.
Son decenas de comerciantes entre formales e informales de mariscos que utilizan las aceras para la venta del producto que no prestan una calidad sanitaria óptima, ya que del mismo ma, recogen agua para lavar los mariscos que luego es devuelta a la dársena. Esta imagen se la recuerda años atrás, cuando se faenaba a orillas del mar y los desperdicios eran lanzados a las mismas aguas, contaminando el área y creando un foco de insalubridad.
División de comerciantes
Según los comerciantes del puerto; están divididos en vendedores formales que eran quienes ofrecían sus productos desde las instalaciones del mercado minorista; pero desde el inicio de la pandemia tuvieron que salir a la calle principal para vender en triciclos, ya que el lugar no prestaba las condiciones necesarias y el contagio de la covid-19 era masivo.
Mientras ellos trabajan desde los rticiclos, los informales les hacen la competencia, ofreciendo los mariscos sobre las veredas, expuestos al polvo, a las bacterias del suelo; pese a ello, todos quieren vender desde ese lugar y ninguno quiere entrar al mercado minorista.
Falta de orden
Betto Ramírez, dirigente de los comerciantes de marisco, indicó que “el problema grave que presentan es la venta informal y ninguna autoridad lo controla; debido a eso, salimos del mercado para laborar en los exteriores, porque en el interior solo nos representó pérdidas, ya que la mayoría de los compradores no querían entrar”.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»