Los puertos privados que operan en Guayaquil prefieren no referirse aún al impacto que tendría la operación del puerto de aguas profundas en Posorja, cuyo desarrollo y construcción fue autorizado mediante el Decreto Ejecutivo 1060, emitido el pasado miércoles.
Primero creen que es oportuno conocer con exactitud el alcance del documento “y qué condiciones, exenciones y preferencias les serán otorgadas”.
Así lo señaló en entrevista vía e-mail con este Diario Iliana González, presidenta de la Asociación de Terminales Portuarios Privados del Ecuador (Asotep), que asocia a siete terminales de tráfico internacional y a uno de cabotaje.
“Los anexos del decreto aún no están publicados, si estos no tuvieren ningún tipo de preferencia sobre lo que tiene tanto Contecon como las terminales portuarias privadas, la libre y justa competencia es lo que corresponde y debiera ser ese el principio dentro de este sector, bajo el criterio de complementariedad y competencia justa y sin condiciones perjudiciales para los actuales inversionistas...”, dijo González.
Algunas peticiones que la empresa dubaití DP World, interesada en construir la terminal de Posorja, habría hecho a la Autoridad Portuaria de Guayaquil causaron rechazo en sectores portuarios y una denuncia de Contecon, administradora del puerto de Guayaquil. La firma habría pedido, entre otras, no dragar el canal entre Posorja y el puerto actual a una profundidad no mayor a 9,75 m ni manejar contenedores en un radio de línea recta de 200 km.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»