La fama de la gastronomía manabita es, en este momento, la mejor ancla para la reactivación productiva de la provincia, afectada por el terremoto del pasado 16 de abril.
Su variedad de dulces artesanales, el manjar, la miel, el atún, queso, café, los chifles, la morcilla y longaniza son algunos de los productos que se promocionan directamente o sumaron valor agregado para expandirse. El impulso viene desde cadenas de supermercados, de comidas y desde ONG.
El Grupo El Rosado, dueño de Mi Comisariato, invitó mediante un aviso de prensa a pequeñas y medianas empresas de productos alimenticios, insumos de limpieza y aseo personal de la provincia a que se contacten para formar parte de su proveedores.
Bruno Sadun, gerente de compras del Área de Alimentos de El Rosado, dice que han recibido múltiples llamadas de interesados y que ya han concretado nuevos proveedores de, por ejemplo, chifle, maní, pasta de maní, sal prieta y fideos.
El grupo ya comercializa a nivel nacional productos de 21 empresas manabitas, entre ellas La Fabril S.A., Industrias Ales e Industria Ecuatoriana (Van Camps). Al año se adquieren más de $ 38 millones en productos de Manabí.
Lo mismo hizo el Grupo KFC en sus locales, donde ahora se expenden dulces manabitas. La empresa anunció que 20 mil dulces, entre manjar, alfajores, troliches y galletas, están distribuidos en los cerca de 400 establecimientos del país. La meta es poder demandar 20.000 cada semana. El 30% de la venta irá a Manabí.
El impulso económico, sin embargo, va más allá de las ventas. La ONG Manabí Camella, que nació tras el terremoto, trabaja en cinco ejes: reactivación económica, turismo, construcción de casas con materiales autóctonos, desarrollo social y enlace con empresas.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»