Si antes de la emergencia sanitaria los mercados del centro de Ambato ya no contaban con la afluencia de clientes, hoy la situación es mucho más compleja, así lo aseguran los pocos comerciantes que sobreviven en los centros de abasto.
El silencio de la preocupación acompaña a puestos vacíos, negocios cerrados y ventas bajas al recorrer los mercados Modelo, Central y el Colón que a pesar de su infraestructura moderna no logra captar los clientes que acostumbraba.
Realidad
“El regateo entre la casera y el cliente, el ruido de las comerciantes ofreciendo sus productos y el fuerte movimiento, incluso de personas que ayudaban a llevar las compras a los clientes solo quedan en recuerdos”, dijo María, comerciante del mercado Central, mientras trataba de limpiar su puesto.
Para la comerciante la situación va de mal en peor, ya que antes de la pandemia ya se sentían las bajas ventas, pero la pandemia terminó por “liquidar” a los comerciantes.
“Muchas compañeras ya han decidido no salir puesto que no se vende nada y las cosas se dañan, porque todo lo que se tiene para la venta son perecibles”, dijo.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»