Hay una sobre oferta porque los precios que se debe pagar a los productores son demasiado altos. La caída de la demanda interna se profundizó con la pandemia.
Desde octubre 2019, con el paro indígena, el sector lácteo sufrió una gran afectación porque gran parte de la producción no se distribuyó durante una de las épocas de mayor demanda nacional.
En 2020, cuando comenzaba un ciclo de gran producción, llegó la pandemia. Las industrias se quedaron con grandes ‘stocks’, pues la demanda se contrajo porque los niños dejaron de ir a las escuelas, se cerraron hoteles, restaurantes y cafeterías; y el poder adquisitivo de las personas cayó, pues hubo 500.000 desempleados.
Rodrigo Gallegos, representante del Centro de la Industria Láctea, explicó que el resultado final es una reducción de más del 30% de las ventas formales de todo el sector; sin embargo, hay actividades con más afectación como la quesera, donde la contracción es de más del 60%. Eso tiene un gran impacto porque para un kilo de queso maduro se necesitan 10 litros de leche.
Sobreproducción y esquema rígido
En los últimos dos años, la producción diaria de leche pasó de 5,5 millones de litros a 6,6. Pero ese crecimiento no se dio por un aumento de la demanda, sino porque desde el Gobierno se estableció un precio de sustentación, el cual no toma en cuenta la estructura de costos ni la realidad del mercado.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»