El petróleo fue uno de los primeros en pronunciarse tras los bombardeos de Estados Unidos a Siria de la semana pasada. Hasta ayer, había cotizado al alza como reacción al ataque en un país que, pese a no tener significativas reservas de crudo que alteren los mercados, sí se encuentra muy cerca del estrecho de Ormuz por donde circulan a diario millones de barriles desde Oriente Medio. La incertidumbre alimentó los precios y los productores de esquisto aprovecharon la coyuntura.
El auge en la extracción por fracking -una técnica que extrae el petróleo de la roca de donde ya no se puede sacar por los métodos tradicionales- también desde EE. UU., arrastró ayer el precio del barril al mínimo de las últimas cinco semanas al inicio de la jornada. Finalmente, la curva de precios se recuperó y el petróleo de Texas, referente para Ecuador, subió levemente. Ganó 32 centavos y cerró a 53,40 dólares por barril, siendo el cierre más alto en un mes.
Un panorama de precios del que siempre está pendiente el Ecuador que ha sustentado durante años su gasto en los ingresos generados por la explotación petrolera.
“La geopolítica a menudo es impulsora en los mercados del petróleo”, dijo Greg McKenna, jefe de estrategia de mercado de AxiTrader en el canal de televisión CNN. “El ataque estadounidense contra un régimen respaldado por los rusos, y en un país donde los iraníes están activos y apoyando al régimen, tiene el potencial de provocar nuevas discusiones políticas”.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»