En Estados Unidos, el chef Jason Weiner lleva cuatro años ofreciendo un menú sin carne los lunes en su restaurante de Nueva York, llamado Almond. Según explica, la idea es que el público acepte las hortalizas como plato principal y, para ello, recurre con frecuencia a una verdura muy versátil: la coliflor.
"La coliflor es como un lienzo en blanco, capaz de absorber cualquier sabor", comenta Weiner. Entre los platos que ofrece los lunes en Almond se incluyen coliflor con pollo frito, coliflor al estilo General Tso y coliflor con búfalo y roquefort, que tuvo tan buena acogida que pasó a formar parte de la carta normal.
Weiner no es el único cocinero que experimenta con esta crucífera. "Está en todas partes", afirma Elena North-Kelly, directora gerente de la Fundación James Beard, una organización de artes culinarias. "La coliflor ha pasado de ser una guarnición aburrida a protagonizar el plato". El restaurante Girl & the Goat, en Chicago, la acompaña con pimientos encurtidos, mientras que Ox, en Portland (Oregón), la cubre de salsa tahini y el restaurante Florence, en Savannah (Georgia), asa las coliflores enteras y la sirve en un recipiente de hierro fundido.
Debido al éxito de esta hortaliza, B&G Foods Inc. compró la marca Gigante Verde, de General Mills Inc. en 2015 y amplió su línea de coliflores para incluir puré de coliflor, un combinado congelado de coliflor y batata y "arroz" de coliflor. Por otra parte, Whole Foods Market Inc. lleva dos años seguidos viendo cómo se disparan las ventas de esta hortaliza a nivel nacional, y ofrece productos parecidos con su marca 365. Las ventas de ambas empresas se están disparando por todo el país, y no solo en las regiones metropolitanas, como ocurría con otras tendencias.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»