Las cadenas productivas mundiales sufren hoy la consecuencia del llamado 'Armagedón de los contenedores', una crisis sin precedentes en el transporte marítimo que rompió el sincronismo del flujo materias primas-producción.
Los efectos de la desconcertante situación para los comerciantes, Prensa Latina los constató en la caribeña Zona Libre de Colón (Zolicol), en Panamá, la segunda mayor del mundo, donde el desabastecimiento de almacenes y las pobres esperanzas de solución son la 'comidilla' de empresarios y empleados.
Tras bambalinas se supo que varios establecimientos exponen a compradores las últimas reservas de algunas mercaderías, sin contar siquiera con opciones de suministros a la vista, mientras otros redujeron la variedad de su oferta o desaparecieron de anaqueles líneas de productos tradicionales.
El incremento desmesurado de los fletes, principalmente desde China que es el primer proveedor de la Zolicol, y demoras en la llegada de los pedidos a fábricas asiáticas, parecieran las únicas razones para que los precios al por mayor y al detalle sufrieran incrementos sustanciales en las últimas semanas.
Conversaciones privadas con algunos dueños de empresas permitió conocer que otro motivo para disparar precios es resarcirse de las pérdidas ocasionadas por la parálisis de la etapa más cruenta de la pandemia de Covid-19, la que dio al traste con el cierre de varias entidades.
El efecto dominó de la crisis de los contenedores termina en el consumidor final que sufre en su bolsillo y la disminuida oferta, el atasco de la cadena mundial de comercio, interrumpida también cuando el planeta se paralizó con el aislamiento de países enteros.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»