Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación – FAO en el año 2050 la población mundial será de 9 100 millones de personas, un 34 % superior a la de hoy en día, y prácticamente la totalidad de este incremento de la población tendrá lugar en los países en desarrollo por lo que la producción agrícola debería aumentar un 40%.
Lamentablemente la falta de incentivos en el agro está haciendo que el campo sea abandonado por los jóvenes y solo queden en las fincas sus padres en gran parte de la tercera edad. Por ello las nuevas generaciones son la apuesta para ocuparse del campo, que es lo que se está viendo en el sector bananero de Ecuador.
Uno de esos ejemplos es Vicente Wong, hijo de Segundo Wong Mayorga, uno de los empresarios más importantes en el mundo bananero de Ecuador quien dio apertura a las exportaciones de la fruta.
Vicente inicio con su padre en el área de economía y negocios, y mientras estaba en la universidad trabajaba con él. “Fueron años de enriquecerme con toda su sabiduría y experiencia con los que complemente los estudios con la práctica, en un proyecto que estaba en pleno crecimiento y formación” comenta el empresario.
Desde muy temprana edad se les mostró que el proyecto familiar, se podría lograr uniendo fuerzas más que individualmente. “Esto significaba desarrollar un proyecto en conjunto, en que la juventud y la experiencia iban a lograr sinergias y objetivos de crecimiento. A más de eso el arduo trabajo en este proyecto de familia al final se iba a ver reflejado en la nueva generación de jóvenes que tomaría la posta en función de toda esa experiencia y prestigio ganado en el tiempo” argumento Wong.
Al preguntársele sobre la evolución o los cambios tecnológicos que ha tenido el cultivo de una generación a otra, él respondió que parecería que el cultivo de banano ha cambiado poco, ”pero si nos fijamos en muchas prácticas agrícolas, ha habido cambios importantes en productos químicos y nuevos paquetes tecnológicos, que han impactado en la calidad y la productividad del cultivo, a más de eso para quienes miramos el negocio de una manera sustentable en el largo plazo, los cambios han sido aún mayores, en certificaciones y regulaciones a nivel social y ambiental, en lo nacional e internacional".
Para dar ejemplos de otros cambios, argumenta Wong, podemos empezar con algunas como las comunicaciones, los contenedores, los supermercados, las certificaciones, la excesiva calidad y los crecientes costos a todo nivel, la cantidad de regulaciones e impuestos a la producción y exportación de la fruta etc. Es decir, el mundo en globalización se ha movido mucho más rápido en los últimos 30 años y la adaptación, flexibilidad ha sido factor determinante para el desarrollo de la empresa” comento.
En su concepto esos cambios han sido necesarios para esta época, ya que si no se adaptaban corrían el riesgo de desaparecer como lo observo en muchos de sus colegas. “Creo que toda época ha tenido cosas buenas y malas, lo único que si estoy seguro es que solo los que hemos sobrevivido a tantos cambios en el tiempo, no somos ni los más fuertes ni los más inteligentes si no los que aprendimos a adaptarnos a un medio hostil como el que vivimos en los últimos 10 años” expreso.
El cambio que ha dado usted, ¿ha repercutido en mejores precios y más rentabilidad? Son dos épocas diferentes y realidades distintas. Cuando nacimos como empresa tuvimos que utilizar nichos de mercados para poder tener espacios de ventas, así como mercados emergentes muy inestables que nos permitieran crecer, a más de eso aprender y aliarnos a las grandes empresas bananeras. En los actuales momentos con un prestigio y una experiencia, más unas barreras de entradas que ya no existen hemos podido estar en los mismos mercados donde se desenvuelven estas grandes empresas logrando estabilidad y crecimiento en nuestras ventas.
La competencia es muy fuerte, pero tratamos de diferenciarnos como productores que podemos agregar valor a nuestros clientes con un producto de calidad y con todas las garantías sociales y ambientales que podemos dárselo por la experiencia de tantos años produciendo y comercializando banano.
Para Wong de las tradiciones de su padre, ha logrado rescatar el poder estrechar la mano de cada uno de los clientes y conocer sus necesidades para agregar valor, al igual que el respeto de cada uno de los actores involucrados en la cadena y cumplir con los trabajadores y las comunidades con que laboran, al igual que cumplir con el medio ambiente y todas las normativas.
Al preguntarle sobre los problemas a los que se ha enfrentado y que no ha podido sortear solo y que ha tenido que pedir ayuda a sus padres o personas de generaciones anteriores, expreso que es muy pretencioso y sobrado poder decir que el líder es el que lo hace todo en los buenos y malos momentos.
El líder se apoya y consulta permanentemente en equipo en donde existe la experiencia y juventud, en especial donde existe una autoridad moral como una madre o un padre que te pueden decir en momentos difíciles el camino a seguir porque te conoce desde niño.
Los problemas que tenemos los empresarios es que a veces pensamos que lo podemos todo y nos excedemos en inversiones en nuevos proyectos con el ánimo de crecer más rápido sin pensar que existen condiciones que a veces no controlamos o no conocemos. Es por esto que es importante tu equipo profesional que hace un contrapeso o algún padre o madre que te dice frena que hay tiempo, ten paciencia que las cosas van a llegar con prudencia y por eso subsistes todavía en el tiempo como empresa, destaco.
Él deja como mensaje a las nuevas generaciones que siempre se encomienden a Dios en todo lo que vayan a acometer, que nada material en la vida es duradero y que por tanto cuiden la salud y sus familias porque eso trae felicidad, que el proyecto de trabajo, tiene un valor, no por dinero si no por toda la reputación ganada en el tiempo a base de trabajo, respeto, responsabilidad por parte de sus padres y abuelos, culminó.
Carlos Encalada hijo del agroempresario Jorge Encalada, destacado por ser uno de los pioneros en producción de banano orgánico en Ecuador recuerda que desde pequeño acompaño a su padre y a su abuelo a recorrer las haciendas y ellos le inculcaron el amor al campo. “Así nacieron las ganas de continuar el trabajo constante en la agricultura” expreso.
El joven bananero, al analizar la producción anterior y la actual, ve un gran avance, ya que ahora el campo cuenta con muchas más herramientas tecnológicas al alcance de la mano. “Actualmente, mediante softwares aplicados en agricultura de precisión uno puede saber exactamente la productividad de cada lote de su finca, esto nos ayuda en la toma de decisiones a nivel gerencial. Creo que la tecnología en temas bananeros ha incursionado con fuerza, tanto en temas de producción como en uso de tecnologías limpias, que tienen más responsabilidad del medio ambiente” destacó.
En su opinión todos los procesos se van adaptando a las nuevas exigencias del mundo y sus plantaciones no han sido la excepción. “Creo que hemos mejorado en muchos aspectos y vamos por un buen camino siempre con la guía de nuestros padres” dijo Encalada.
Dedicado también al cultivo orgánico, cree que es una época de nuevos retos. “En la producción de banano orgánico las plagas como el trips de la mancha roja antes no era un problema. Hoy en día su control es uno de los puntos más sensibles en la producción orgánica. La sigatoka siempre ha estado presente y se escuchan temas de alta preocupación como es el virus del mal de Panamá TR4 que afortunadamente aún no se presentan en el continente” acoto.
Al preguntársele si esos cambios que ha dado han repercutido en mejores precios y más rentabilidad, respondió que el mercado de banano orgánico en los últimos 3 años no ha estado estable como en años anteriores, la oferta casi se ha duplicado. Por lo tanto, más que el precio, se ha buscado mayor eficiencia productiva para poder obtener mayor rentabilidad. El tema de certificaciones también abre puertas a nuevas oportunidades de mercado.
Indicó que, aunque haya tomado la posta para continuar con la labor de su familia se mantiene en constante comunicación con sus padres, quienes han sido y seguirán siendo sus mentores. “Considero sus opiniones en las tomas de decisiones, por más sencillo que suene el tema, ellos siempre tienen un buen consejo que dar” destacó.
Él cree que la agricultura tiene un futuro prometedor, debido al crecimiento exponencial de la población mundial. Las futuras generaciones deben aprovechar las oportunidades que el mercado les presenta, apoyándose en las experiencias de las generaciones anteriores y manteniéndose actualizados en la tecnología para así lograr mejorar la producción y rentabilidad en sus fincas, indicó Encalada.
Vito Muñoz. Luego del fallecimiento de sus padres a mediados de 2010, asume las riendas del negocio familiar bananero, siendo según sus propias palabras “la octava opción” para tal responsabilidad.
Propio de un hombre con ganas de aprender sobre negocios, que hasta ese entonces era reconocido por su amplia trayectoria como periodista deportivo, Muñoz se rodea de personas capacitadas para asumir dicha tarea.
Argumenta que todo ha cambiado, desde que sus antecesores empezaron con la producción bananera en Ecuador, si antes su abuelo exportaba el banano en racimos, su padre lo hizo en empacadoras con cajas de cartón, en la actualidad durante su gestión las exportaciones de su marca, Don Vito Premium Banana, llegan a tres continentes en contenedores refrigerados.
“Todo lo que signifique cambio es para mejor, todo lo que signifique evolución es para progreso, innovación y crecimiento” argumenta el empresario quien agrega que en la época de su padre no existían los beneficios a empleados que hoy él puede brindar a los suyos, son más de 600 puestos entre directos e indirectos que generan sus empresas.
Además, la tecnología ha sido una de sus mejores aliadas en la producción bananera, muchas cosas han cambiado argumenta, pero el control de plagas y enfermedades ahora es mayor, por los estándares de exigencia que se deben cumplir “hoy yo creo que, con la mayor cantidad de ciclos de fumigación de alguna manera, estas plagas se las ha podido neutralizar” explicó.
“Yo pienso en función de país, más que en función personal” argumenta Vito Muñoz al ser consultado sobre si los cambios que ha conseguido dentro de la empresa bananera han repercutido en mejores precios y rentabilidad “nosotros como productores y exportadores alentamos siempre el crecimiento y el desarrollo” por su puesto conservando los valores de calidad de la fruta y cumplimiento en los contratos firmados, argumenta el productor bananero.
Tres palabras, define Muñoz, podrían ser su mensaje para las nuevas generaciones bananeras; honestidad, calidad e innovación, este último con especial ahínco pues considera que el vanguardismo permite el mejoramiento de los procesos, aunque a veces las ideas tarden en llegar, y un agregado, pero no menos importante, escuchar a la gente correcta “prefiero aprender por consejería y evitarme la caída”.
Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»