Cuando hablamos de café podemos ir mucho más allá de la idea de la segunda bebida más consumida a nivel mundial, ya que, podemos expresar también lo que significa y representa para las personas. Como un abrazo que te hace sentir mejor, aquella palabra mágica para poder compartir un momento con alguien cercano o, esa estrecha relación que hay entre los escritores para activar la creatividad generando ideas e inspirando obras literarias, etc.
Esta bebida que forma parte del día a día de muchos seres humanos y de varias culturas en muchos países, ha ido cambiando con el tiempo; no solo con la creación de nuevas y deliciosas bebidas, sino en procesos que garantizan la alta calidad del grano que se mantiene gracias a un proceso meticuloso en toda la cadena de valor.En el mercado podemos encontrar el café comercial y el café de especialidad. En el caso del café comercial, que es aquel que comúnmente encontramos en los supermercados. En su mayoría es un café que contiene granos con defectos y, en ocasiones hasta con hongos, ya que en la cosecha se recolectan todo tipo de cerezas (el fruto que contienen los granos de café); las verdes, maduras y las que están en mal estado. Un buen ejemplo es el llamado café torrado o torrefacto. Estos granos de mala calidad son sometidos a altas temperaturas en el proceso del tueste para ocultar dichos desperfectos. Le agregan azúcar para que esta se caramelice dejando un brillo en los granos que han obtenido un color carbón. Esto no solo da como resultado una bebida amarga con gusto a quemado, sino que además es perjudicial para la salud.
Y está el café de especialidad, que es aquel café que ha tenido un proceso minucioso desde la finca hasta la taza final. El café de especialidad según La Asociación de Cafés Especiales (SCA), es el que obtiene 80 o más en la escala de 100 puntos. «Es un trabajo que comienza desde el productor en la finca y continua con el comprador de café verde, el tostador, el barista y termina con el consumidor”.
El proceso de recolección es muy distinto, ya que solo son seleccionadas las cerezas que están en su punto máximo de madurez, aquellas que son propicias para seguir con un buen procedimiento. Continua con el secado en un tiempo exacto, el tueste que es todo un arte para obtener y realzar aquellos aromas y sabores, que puedes disfrutar en la taza final gracias a la excelente preparación por parte de los baristas que respetan todo ese esfuerzo que comenzó desde el campo. Puede ser fácil criticar el precio de un café de especialidad cuando no conocemos su proceso. Pero una vez que somos consumidores conscientes, lo compramos con la tranquilidad de que hay muchas familias que se esfuerzan en gran manera para que podamos disfrutar algo extraordinario, y que, comprar su café ayuda a que ellos también tengan una mejor calidad de vida por su trabajo. Por eso es importante un café con trazabilidad, así podemos conocer si las marcas que nos gustan trabajan directamente con los productores, si ellos le están pagando el precio justo, etc.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»