El Fusarium Raza 4, enfermedad que afecta al banano y al plátano, fue detectado a mediados de 2019 al norte de Colombia, en la Guajira; y posteriormente en 2021 al norte de Perú en la región de Piura. Desde entonces ambos países han reforzado las labores de contención en las zonas afectadas para evitar que la misma se propague.
Este fue uno de los temas abordados durante la Primera Cumbre de Banano y Cacao que se realizó en Centro de Convenciones de Guayaquil del 9 al 11 de noviembre.
Juan Carlos Rojas, investigador del Instituto Nacional de Innovación Agraria de Perú (INIA), fue uno de los ponentes y durante su intervención ofreció un balance de cómo se encuentran en la actualidad las zonas afectadas por esta enfermedad.
En total serían unas 74.3 hectáreas contaminadas por Foc Raza 4, y 26 los productores afectados, el detalle se presenta en que casi la totalidad de ellos son pequeños productores de banano orgánico en la región de Piura, frontera con Ecuador.
Piura depende en su mayoría de la producción y exportación de banano orgánico, y según explicó Rojas, esta actividad ha permitido mejorar significativamente no solo el comercio sino la calidad de vida en la zona durante los últimos 10 años, pero todo eso está en riesgo desde hace algunos meses cuando se detectó el hongo.
“La importancia y el impacto que puede haber en Perú es que de las 160.000 hectáreas de producción que tenemos el 70% está concentrada en la parte amazónica y de ella una buena parte consiste en el cultivo de banano orgánico” resaltó.
La contención es lo más apropiado, insistió, ya que la región amazónica de Perú colinda con Ecuador y Brasil, ambos productores de musáceas también. Por lo que considera urgente la implementación de estrategias para evitar la propagación.
Rojas considera que el tema del Fusarium no debe ser abordado solo como un tema de un país en específico, sino como una problemática que afecta a toda una región, por lo que el financiamiento es crucial para seguir desarrollando mecanismos de contención.
En Colombia, las medidas de bioseguridad a raíz de la confirmación de Fusarium en territorio, han sido fuertemente reforzadas, explicó durante su intervención Antonio González, representante del Grupo AGROVID SAS.
“Hoy después de dos años nos hemos dado cuenta que bioseguridad son más que acciones y medidas a implementar, sino que este concepto está compuesto por buenas prácticas agrícolas y trabajo en equipo entre el sector público y privado, no solo interno sino también regional” acotó.
González señaló que la investigación y capacitación son cruciales en el tema de contención, puesto que es necesario saber si realmente los métodos que se están aplicando realmente funcionan, “No se trata solo aplicar medidas por querer aparentar que estamos haciendo algo” dijo.
Buena parte del éxito en los resultados que ha tenido el país neogranadino en la contención, se debe a la formación y capacitación de personal, señaló el conferencista, puesto que cada persona o actividad que se desarrolla alrededor del sistema productivo bananero, se convierte en un factor de riesgo que podría romper el proceso de contención.
Al igual que en Perú, las zonas afectadas por el hongo en la Guajira colombiana son productoras de banano orgánico, en este sentido, González destacó que a pesar de haber sido detectado el hongo en las plantaciones, una vez realizados los protocolos de contención, la otra parte de las plantaciones que no están afectadas continúan produciendo, solo que ahora con medidas mucho más estrictas de bioseguridad.
Fuente: El Productor / www.elproductor.com
Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»