Sin apoyo efectivo a la agricultura familiar campesina, el descontento volverá. El Ministro de Agricultura apunta a medidas de corto, mediano y largo plazo.
El Gobierno de Guillermo Lasso está consciente que debe buscar un punto medio entre la política y las soluciones prácticas para evitar que el descontento rural vuelva a encenderse como en el último paro de junio de 2022.
Se busca dar soluciones de corto plazo en la línea de subvenciones o ayudas estatales para reducir costos. A eso se suman capacitaciones, préstamos e iniciativas para romper las cadenas de los intermediarios.
Sin embargo, la apuesta, a mediano y largo plazo, está en la formación de cooperativas y centros de acopio; además de concretar un Registro Agropecuario que permita armar un plan de desarrollo con datos actualizados sobre el sector.
En entrevista con LA HORA, el ministro de Agricultura, Bernardo Manzano, explicó cómo se está trabajando para cambiar la realidad de la ruralidad y la Agricultura Familiar Campesina.
P. ¿Cuál es el principal problema estructural del campo ecuatoriano?
La Agricultura Familiar Campesina (AFC), que produce el 60% de la canasta básica y el 76% de trabajo rural, ha sido olvidada porque son los minifundios de menos de 3 hectáreas. Cada año se van dividiendo más porque se heredan las tierras. A la falta de acciones durante años para que esos pequeños productores se unan, generen economías de escala y ganen más, se suma la informalidad y la intermediación. Esto es lo más grave que tenemos. Si no trabajamos en soluciones efectivas, está en juego la seguridad alimentaria y tendremos que importar la mayoría de comida.
P. ¿Cómo se empieza a solucionar este panorama?
En el corto plazo, tenemos que mantener las subvenciones hasta que los pequeños campesinos mejoren su producción. Los precios de los fertilizantes y agroquímicos se han duplicado. Por eso es importante mantener programas como el 50% de subsidio a la urea y la entrega de semillas. Además, estamos empeñados en impulsar la capacitación, la entrega de kits tecnológicos y los créditos, tanto los del 1% a 30 años plazo (hasta $5.000) como los de 5% entre $5.001 y $20.000.
P. ¿Cómo se enfrentan los problemas de los intermediarios y los bajos precios que reciben los pequeños productores?
Tenemos un plan para trabajar en la parte comercial en tres vías. El objetivo es que los miembros de la AFC lleguen directamente a los centros de distribución y venta. Para eso, se busca aumentar a por lo menos 200 ferias al año, para que puedan comerciar con los consumidores de manera directa. En segundo lugar, se está trabajando con Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop) para hacer un catálogo de la AFC en el que directamente puedan vender el Estado. Vamos a arrancar con un 30% e ir creciendo. La tercera vía son las grandes cadenas de supermercados. Hemos hablado con varios dueños de supermercados y les estamos pidiendo las perchas para poner los productos de AFC. Ya hemos capacitado a 26.000 productores para que puedan abastecer de manera sostenible esas perchas.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»