“Cuando era niña al Ilaló se lo veía imponente y hermoso. Subíamos a sembrar y en el camino se podía ver la naturaleza nativa”, recuerda Blanca Quishpe, de 66 años, quien nació en El Tingo, en las faldas del cerro. Ella extraña los paisajes que antes brindaba el coloso, donde ahora se talan árboles y proliferan viviendas.
Esto también preocupa a Fulmes Pilatanga, de 48 años, quien no quiere que se pierda una fuente de agua ubicada cerca de la cruz del Ilaló a la que considera “la octava maravilla del mundo”.
Ella solicita a las autoridades que se expanda la zona protegida y se conserve el bosque. “Queremos que paren la tala y la construcción”.
Análisis Paul Dehousse, ingeniero agrónomo encargado del plan de recuperación del Ilaló, indica que esta es una de las zonas con mayor índice de erosión del país.
Explica que cada año se pierden entre 1 y 4 centímetros de tierra por esa causa en este lugar. “Cada centímetro, si se deja que la regeneración sea natural, puede demorar entre 400 y 2.000 años. Perdemos un máximo de 8.000 años, con cada año”.
Recuperar el Ilaló sería complejo, según el científico, quien sostiene que eso requeriría una inversión de entre $10.000 y $100.000 por hectárea. “Es una zona de 5.000 hectáreas”.
Dehousse inició una plantación de prueba en el volcán, para comprobar la efectividad de técnicas como las tolas incas, para generar una mayor retención de humedad. Los resultados han sido positivos, pero su aplicación costaría $68.000 “por dos hectáreas”.
Si la relación de costo y área se calcula desde esta base, recuperar 5.000 hectáreas implicaría una inversión de $170 millones, aproximadamente.
Inspección Cerca de la propiedad de José María Lasso, que comprende 240 ha, se pueden ver arbustos y troncos que fueron arrojados a una pendiente. Esto, producto de la tala.
Esta zona, ubicada en El Tingo, fue inspeccionada ayer por concejales, técnicos y autoridades de instituciones municipales y estatales.
Andrea Hidalgo, Luis Ruales y Juan Manuel Carrión, miembros de la Comisión de Ambiente, revisaron terrenos talados mientras escuchaban las evaluaciones de los técnicos.
Manuel Serrano, técnico de la Secretaría de Ambiente, explicó que, pese a que el terreno cuenta con permiso de tala, se deben tomar en cuenta recomendaciones que permitan un aprovechamiento responsable.
Gustavo Mosquera, otro técnico, pidió que se considere intervenir quebradillas, que son puntos de afluencia de agua y también zonas de exclusión de tala. Lo cual no se ha cumplido.
Evelyn Sanchéz, directora provincial del Ministerio del Ambiente, aclaró que el 100% del volcán Ilaló tiene propietarios. El 44,47% de la zona está catastrada, con 432 predios. 1.450 ha están catastradas y 1810 ha no. Además, existen sectores en procesos de regularización.
Ella exhorta a arrancar un trabajo interinstitucional, que permita atender las necesidades inmediatas de la zona.
Conclusiones de la diligencia Juan Manuel Carrión confirmó la degradación de este espacio, causada por un proceso que se ha venido agravando por años. Identificó problemas de expansión urbana y tala riesgosa. Esta situación crítica, según dijo, impone una actuación inmediata y coordinada de instituciones municipales y estatales a favor de esta zona.
Explicó que desde la Comisión de Ambiente se buscará crear el espacio para la discusión de una ordenanza que incluya a todos los actores involucrados. Adelantó que la norma debe contemplar procesos y lineamientos para explotación forestal, urbanización y protección de suelos. La intención es crear un marco legal para privilegiar “la conservación y el mantenimiento de este tesoro natural de Quito”, dijo.
En respuesta a la ciudadanía explicó que se continuará trabajando con la comunidad y los propietarios, para buscar el desarrollo integral del Ilaló.
La concejala Andrea Hidalgo cuestionó que las prácticas de tala no han sido las mejores.
Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»