De Oregon se trajeron las primeras semillas de cannabis no psicoactivo que se han comenzado a probar legalmente en suelo ecuatoriano. El material importado por la empresa Barad se sembró en dos lotes situados en Pichincha.
Alfredo López, representante de esa firma, señala que se trata de un primer ensayo en conjunto con el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Ecuador (Iniap) para conocer el comportamiento que tiene esa semilla que llegó de Estados Unidos.
Ecuador abrió paso a la siembra y cosecha del cáñamo industrial y el cannabis no psicoactivo con las reformas efectuadas al Código Orgánico Integral Penal. El 19 de octubre pasado, el Ministerio de Agricultura emitió el reglamento para la emisión de siete tipos de licencias que permiten ejercer actividades comerciales con estas variedades de cannabis, a cielo abierto o invernaderos.
Las pruebas que realiza la empresa de López apuntan a certificar la semilla en Ecuador para poder comercializarla. Su plan es solicitar, para iniciar, dos tipos de licencia.
Emitido el reglamento se espera que se fijen los valores que tendrán cada una de las licencias para cannabis y cáñamo industrial, variedades que sirven para la industria de la salud, cosmética, papel, fibras, entre otros.
Dentro de un primer ciclo ya se han sembrado 500 plantas y en otro ciclo se pretenden sembrar otras 500. López cuenta que con los resultados podría salir un protocolo que servirá de guía para quienes quieran incursionar en esa naciente industria.
Para que la siembra y la cosecha sea legal en Ecuador, el cultivo debe tener apenas 1% de Tetrahidrocannabinol (THC), el componente que produce los efectos psicoactivos. En Estados Unidos, el límite permitido es del 0,3%.
López sostiene que los ensayos se efectuarán a cielo abierto e invernadero precisamente para medir la adaptación que tiene esta semilla, que fue ingresada al país bajo un acuerdo ministerial temporal que permitía la importación de este material.
La empresa Barad -creada en el 2018- no es la única con interés en esta industria. Desde que comenzó a hablarse de la posibilidad de despenalizar el cannibis y abrir la puerta al cultivo de cáñamo industrial hay firmas que se han comenzado a constituir para estos fines o agregar a su objeto social actividades ligadas a este campo.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»