La turista alemana Monika Nätscher recuerda que le recomendaron visitar las playas de la costa ecuatoriana, pero en su viaje descubrió no solo la belleza natural sino también muchos desperdicios en la arena, entre esos gran cantidad de plásticos.
‘’El problema es tan grave que en los hostales de Montañita hay campañas de recolección: Una bolsa llena de basura recolectada de las playas a cambio de una botella de cerveza. Pero eso no resuelve el problema en su totalidad. El problema es que el plástico no se desintegra’’, explica Monika.
Monika relata alarmada que el uso cotidiano en el hogar de artículos plásticos fabricados por la industria se ha convertido en un grave problema ambiental, del cuál hay pocas soluciones prácticas para revertir en reciclaje.
Cada año mueren aproximadamente 1’000.000 de aves marinas por causa de la contaminación de nuestros desechos plásticos y una botella descartable necesita 450 años para desintegrarse en el mar, aún así, quedan microresiduos, expresa.
Junto al diseñador gráfico guayaquileño Bruno Carranza, Mónica decidió contribuir a un mundo más ecológico y a la vez aportar a una higiene bucal saludable con un cepillo dental biodegradable fabricado de bambú y cerdas de carbón vegetal biodegradable, al que llaman bambooSmile.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»