Investigadores y estudiantes de la Universidad Estatal de Sonora (UES) desarrollaron un sistema que permite la producción de camarón mediante técnicas bioseguras, así como el incremento del rendimiento. Se trata del cultivo de ese crustáceo mediante una opción biosegura y de bajo impacto ambiental, el cultivo en biofloc.
El líder del proyecto, el profesor y miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) Anselmo Miranda Baeza, informó que una hectárea de cultivo mediante el sistema tradicional, es decir, en estanquería de tierra, produce entre 1.5 y dos toneladas por hectárea en los meses de mayo a julio, mientras que el sistema que desarrollaron produce de 40 a 60 toneladas por hectárea y por cada ciclo.
“Este tipo de sistemas se desarrollan en invernaderos. El producto no está en contacto permanente con el medio, eso hace que no haya transmisión de enfermedades entre granjas. En caso de registrarse algún problema, lo que resultaría muy raro, se aislaría porque son estanques pequeños”, comentó.
La camaronicultura en México
Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), México ocupa el noveno lugar como productor mundial de camarón. El promedio de producción nacional de ese producto durante los últimos cuatro años es de 176 mil 638 toneladas, superadas durante 2016. La producción en México aumentó hasta en 65.5 por ciento en cuatro años, lo que lo posiciona como el segundo producto más importante del sector pesquero del país.
Sin embargo, en 2009 México llegó a producir 133 mil toneladas de camarón, solo por acuacultura. Ese año la pesca aportaba 60 mil toneladas de camarón. En 2013, incrementó el porcentaje de enfermedades en las granjas y la producción en pesca reportó la misma cantidad de producción, es decir, se mantuvo como en los cuatro años anteriores; mientras que en 2013, la acuacultura logró la producción de 70 mil toneladas, desplomándose a la mitad, debido a problemas sanitarios y brotes de enfermedades, generando repercusiones sociales y económicas.
Transferencia del conocimiento
A partir del año 2010 un gran número de empresas camaronícolas quebraron y algunas otras prácticamente sobreviven debido, principalmente, a problemáticas ambientales.
“A muchas empresas les va bien un ciclo y otro mal. No hay una seguridad en ese tipo de sistemas; sin embargo, a partir de 2014 comenzamos a transferir este conocimiento que habíamos acumulado en todo este tiempo, haciendo una especie de experimentos y ensayos en laboratorio, y comenzamos a transferirlo a las empresas con resultados sorprendentes: sobrevivencias muy altas”, dijo.
La técnica
El investigador explicó que la técnica comenzó en la década de los 70 y posteriormente empezó a implementarse en Asia, donde iniciaron los problemas sanitarios. Sin embargo, cada país y región tiene condiciones particulares, desde el equipo que utiliza y el dimensionamiento de las granjas.
Los investigadores explicaron que el sistema trabaja las 24 horas con un suministro de aire permanente, ya sea a través de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) o de sistemas de respaldo. Es importante, debido a que, si el producto carece del sistema de aire durante 30 minutos, comienza la mortalidad de este.
El sistema cuenta con tres o cuatro kilogramos de producto por metro cuadrado. Además del camarón, cuenta con una alta concentración de materia orgánica, que es el alimento vivo existente en los estanques, que es reciclado a través de procesos microbianos y que es el alimento natural para el camarón, es decir, sistemas en los que no se tira agua porque todos los desechos de restos de alimentos son colonizados por bacterias benéficas que producen una alta cantidad de biomasa.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»