La demanda internacional de cultivos como los espárragos verdes, la páprika, los aguacates Hass, las uvas, las alcachofas y distintos tipos de frutas de Ica, unos 260 km al sur de Lima, ha dado lugar a una escasez de aguas subterráneas, lo que ha provocado conflictos sociales en la cuenca del río Ica y ha causado daños graves a su acuífero. La situación se atribuye a las compañías de exportaciones agrícolas que producen estos cultivos y dependen únicamente del bombeo de agua las 24 horas del día, lo que conduce a la sobreexplotación del acuífero.
Según María Teresa Oré, profesora de gestión de recursos hídricos en la Pontificia Universidad Católica del Perú, para contrarrestar el problema, se necesita un Estado fuerte y con autoridad que pueda regular e imponer sanciones, y un marco legal claro de normas para todos los usuarios del agua.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»