La industria láctea dedicada al queso de cabra no descarta aplicar un ERTE si baja mucho la producción.
La ganadería regional no se queda al margen de los daños colaterales causados por la crisis sanitaria del Covid-19. En pequeños sectores como los de animales rumiantes, las explotaciones de caprino dedicadas a la comercialización tanto de la carne como de la leche, así como los productores de carne de oveja, son los más afectados por el cierre del sector de la restauración, conocido como el canal Horeca.
A este sector dedicaban las explotaciones ganaderas de caprino casi la totalidad de sus ventas dentro del comercio local, que han visto cómo ha frenado hasta en un 90% la compra de animales. El precio es lo que más sufren, dado que por un ejemplar vivo se paga ahora en torno a 40 euros, la mitad que antes de la crisis por el coronavirus. «Las pocas compras se hacen a la mitad del precio normal, las lonjas de referencia como MercaMurcia están sin cotización y no hay precio de referencia. El que compra ofrece un precio bajo porque luego tiene dificultades para comercializar esa carne», señala Carlos Esparcia, secretario de Ganadería de UPA.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 10 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»