Las lluvias continuas que se están sucediendo en Galicia durante las últimas seis semanas están causando problemas a los agricultores locales, a quienes les está resultando difícil poder trabajar la tierra debido a la gran cantidad de agua acumulada. Muchas de las fincas de cultivo se han convertido en auténticos lodazales que dificultan el acceso incluso para realizar la recolección de hortalizas.
La lluvia está teniendo repercusiones hasta para los cultivos de invernadero, donde la falta de luminosidad ha perjudicado el desarrollo de algunos vegetales, como las lechugas, que han aumentado de volumen más de lo normal sin que se hayan cerrado o se hayan vuelto compactas, tal como comenta Fernando Vega, gerente de la cooperativa Horsal, de O Salnés. Los cultivos más afectados por las lluvias son los grelos y las nabizas; de hecho, en esta cooperativa son incapaces de cubrir los pedidos de estas verduras.
La situación no es muy diferente en Mondoñedo, cuenta el productor Jesús Emilio Gil. "El exceso de agua no es bueno. La tierra aquí ya está húmeda y ahora está empapada en todas partes", añade. Gil destaca que el repollo, el cultivo estrella en esta época del año, está resistiendo bien; el problema radica en poder acceder a las fincas para cosecharlo.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»