El hecho de que la cosecha de ajo chino de este año haya sido decepcionante ha beneficiado a los productores de otros países. China supone el 70 por ciento de la producción global, por lo que si ese país registra una caída del 15 por ciento en volumen, el efecto es muy notable. China controla la mitad del mercado global del ajo y se las ha visto con un invierno frío, lo cual ha diezmado la cosecha.
Debido a esta escasez, se han presentado oportunidades en el mercado global para otros productores.
Sin embargo, China no ha sido el único país cuya producción se ha reducido, ya que Francia también ha registrado un descenso. España y la India han sido los más beneficiados por la situación: los precios son altos y la demanda y la exportación van en aumento. Los importadores netos, como Países Bajos y Sudáfrica, no pueden hacer más que adaptarse a los desarrollos del mercado mundial.
Especulación y frío en China
El año pasado, los exportadores chinos obtuvieron un precio histórico, un 20% superior al del año previo. Como resultado, las plantaciones de este año se han incrementado entre un 8 y un 10 por ciento. No obstante, este crecimiento no se ha traducido en mayor volumen. El frío les ha jugado una mala pasada a los productores y este año la cosecha se ha reducido entre un 10 y un 20 por ciento.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»