El Gobierno ecuatoriano ha manifestado la necesidad de adoptar medidas y ejecutar acciones dirigidas a impedir la degradación del hábitat de la provincia insular, así como el impacto ecológico en el delicado equilibrio de sus especies endémicas, que coexisten en el Parque Nacional y Reserva Marina de Galápagos.
Un estudio publicado en febrero de 2018 por la Universidad de Arizona (UA), en EE.UU. reflejó que, desde la década de los años 70, el océano alrededor de las Islas Galápagos se ha estado calentando desde entonces.
Gloria Jiménez, candidata doctoral de la UA en Geociencias realizó un análisis a partir de núcleos de cabezas de coral en la parte norte de la provincia, que revelaron este hecho, basada en las capas de crecimiento estacional de los corales, que funcionan como una biblioteca natural de las temperaturas registradas en el océano.
Las investigaciones, expuestas en la Geophysical Research Letters, confirmaron que de 1979 a 2010 las temperaturas oceánicas regionales aumentaron casi 0,4 grados F (0,2 grados C) por década, alrededor de 1,1 grados F (0,6 grados C) en general.
En este contexto, el Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos (CGREG) ha venido implementado a través de los años estrategias con el objetivo permanente de combatir y mitigar los efectos del cambio climático, y conservar este paraje vitrina para la humanidad, con reconocimientos internacionales que dan fe de ello.
La llegada por vía aérea a terminal 'Seymur' de la isla de Baltra muestra al visitante los esfuerzos de quienes administran y viven allí, con el primer aeropuerto ecológico y sostenible del mundo, construido en 2012 y diseñado teniendo en cuenta la relación con el entorno natural, reduciendo al máximo su impacto ambiental.
El uso eficiente de energía renovable en las ‘Islas Encantadas’
En el área energética, Galápagos ha sido un ejemplo para los países en desarrollo de cómo reducir emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera (CO2), debido a los proyectos de energía renovable instalados en las islas desde el año 2007.
En conjunto, son varias plantas termoeléctricas, fotovoltaicas y eólicas que no están interconectadas al sistema continental y suministran a cada isla la energía necesaria para el uso de sus habitantes.
Fue a partir del año 2000 cuando comenzó la iniciativa gubernamental de ‘Cero Combustibles Fósiles’, para reducir la mayor cantidad del uso de combustibles en ese territorio ultramarino ecuatoriano.
Actualmente, un 16% de la energía utilizada en toda la provincia es generada por varios sistemas renovables. “Todos los proyectos de energía renovable están enfocadas a preservar”, afirmó en entrevista con Andes el Presidente Ejecutivo de Elecgalapagos S.A., Marco Salao.
En cuanto al sistema de energía eólica, existen dos parques instalados en la isla de Baltra y en San Cristóbal, para los que se realizó una inversión aproximada total de 20 millones de dólares. En San Cristóbal, el proyecto ha generado más de 30 gigavatios desde su creación y ha ahorrado el equivalente a más de dos millones de galones de combustibles.
“En las épocas de frío, tenemos un alto recurso eólico, es por eso que nace el primer parque eólico del Ecuador en octubre del 2007 (…) que fue el proyecto de San Cristóbal”, aseveró Salao. Este sistema provee el 30% de energía que exige la población de esta isla durante todo el año.
El representante de Elecgalapagos resaltó la importancia de sincronizar la energía renovable con el sistema eléctrico y el correcto almacenamiento de la misma. “El segundo parque eólico de Baltra entró en funcionamiento en 2015, fue necesario poner un sistema de almacenamiento de baterías que permite estabilizar el sistema y almacenar excedentes”, refirió.
Por otra parte, el parque eólico de Baltra ha generado casi 12 gigavatios, ahorrando 820 mil galones de combustibles en casi tres años, y provee casi un 16% de la energía necesaria en la Isla de Santa Cruz y Puerto Ayora.
En cuanto al sistema de generación de energía fotovoltaica, que se obtiene a través de una planta en Puerto Ayora con radiación solar y unos seis mil paneles, se generan alrededor 1.5 megavatios que permiten producir 2.5 gigavatios/hora al año, ahorrando 200 mil galones de combustibles.
“Queremos ir avanzando a cero combustibles fósiles (…) queremos ir reemplazando el diesel por el biodiesel, por su menor impacto ambiental (…). En (isla) Floreana utilizamos aceite de piñón; los generadores (térmicos) producen electricidad con aceite vegetal y en Isabela tenemos fotovoltaico”, apuntó Salao.
A su vez, parte de la demanda eléctrica del aeropuerto de Baltra proviene de paneles solares e incluso las luces de la carretera también se producen por esta vía.
“En Galápagos, se hacen todos los esfuerzos para reservarlo (…) pero necesitamos el componente social, adoptar la cultura del uso eficiente de energía, estamos trabajando muy fuerte en actividades que permitan al usuario hacer lo mismo con menos energía”, resaltó.
Menos plásticos y mayor conciencia ambiental
El CGREG aspira a concientizar a la ciudadanía con la campaña “Galápagos sin plásticos de un solo uso”, que aspira a que la ciudadanía se apropie de esta iniciativa para dar cumplimiento de la normativa vigente que restringe la utilización de plásticos en la provincia insular, por “razones de carácter ambiental y salud pública”, señaló en entrevista reciente con Andes la Ministra-Presidenta del CGREG, Lorena Tapia.
“Hay dos elementos normativos importantes (…) una que ya prohibía desde 2003 el ingreso de botellas plásticas y un segundo elemento normativo como una ordenanza provincial, vigente desde noviembre de 2015, que estableció dos residuos adicionales para prohibir su ingreso: la funda tipo camiseta y los envases con espuma-flex. Con esta medida, tomamos estos dos elementos normativos y adicionamos un residuo más: los sorbetes”, declaró Tapia.
A partir del 22 de mayo de 2018, los establecimientos púbicos, privados y ciudadanos residentes en en las islas no pueden utilizar sorbetes en la provincia. Lo mismo se aplicará a partir del 21 de junio y 21 de julio próximos con las fundas plásticas y usos de espuma flex respectivamente.
Para cumplir este objetivo, se utilizarán controles locales en cada isla a través de las comisarías y puntos de distribución y comercialización de estos objetos utilitarios.
La reactivación de esta estrategia se discutió con sectores privados como los de las empresas embotelladoras, que plantearon “respuestas extraordinarias“, e incluso propuestas de su parte como la fabricación de botellas retornables. Así como también reacciones positivas de parte de las operadoras turísticas y la ciudadanía, afirmó Tapia.
“Queremos que Galápagos de ejemplo al mundo, como en muchos temas, en residuos es absolutamente necesario, aunque queda mucho por hacer”, resaltó Tapia.
Los desechos que llegan a las costas de este archipiélago proceden no únicamente de las actividades propias que allí se desarrollan, sino de la costas de Sudamérica, por ejemplo de Ecuador, Perú, Centroamérica y hasta del lejano continente asiático, por eso se realizan actividades medioambientales para la limpieza del ambiente.
Las acciones en marcha evidencian la preocupación desde la institucionalidad del Estado de que un mecanismo ambiental de protección contra la fauna, flora y sus costas.
Un provincia insular consciente por el mundo
En noviembre de 2016, Galápagos fue sede del encuentro de Finanzas Sostenibles, que fue un espacio de diálogo entre los actores de instituciones financieras de Ecuador y de Latinoamérica, para capacitarlos en identificar e implementar soluciones para las finanzas sostenibles.
Además, cada 24 de marzo la provincia insular participa en la llamada ‘Hora del Planeta’, iniciativa ambiental de carácter mundial para concientizar, conectar y movilizar a individuos y organizaciones para que actúen en favor del planeta y asuman un papel activo en la lucha contra el cambio climático. En 2018, el tema principal fue la erradicación de especies invasoras en el mundo.
Desde 2015, la provincia insular del Ecuador recibe a alrededor de 240 mil turistas nacionales y extranjeros, con un porcentaje mayor de éstos últimos. El Gobierno ecuatoriano ha asegurado medidas para que el impacto de flujos migratorios entre residentes temporales y viajeros no impacten ambiental en las islas.
“La moratoria hotelera años atrás, los controles fortalecidos, la normativa hoy para el ingreso a Galápagos da un mensaje importante a los organismos internacionales que vigilan nuestros compromisos de haber salido de la lista de Patrimonios en Riesgos han sido cumplidos y seguirán siendo cumplidos”, dijo Tapia.
Sobre el cambio climático mundial, Galápagos no escapa a sus efectos, siendo un archipiélago es “absolutamente sensible“. A nivel de normas de prevención, el CGREG trabaja junto a la Secretaría de Riesgos para que las islas tengan la certificación de la Unesco de estar listos frente “un eventual tsunami“.
Medidas como generar menos residuos y desechos, la ganadería sostenible con menos huella ecológica son ejemplos que Galápagos implementa para combatir el fenómeno climático mundial y que merecen un reconocimiento aparte en este Día Mundial del Medio Ambiente, este 5 de junio, decretado por disposición de la Asamblea General de la ONU desde 1972.
Este territorio fue proclamado Patrimonio de la Humanidad en 1978 y su mayor fuente de ingresos es el turismo, al recibir como promedio cada año a más de 200 mil turistas, de ahí la importancia de la conservación de sus especies y su entorno, para que también la vida siga fluyendo de manera sostenible.
Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»