No había otra manera de cerrar este año. Tenía que ser cruzando la meta primera, subiéndose al puesto más alto del podio y escuchando el himno nacional. Así fue la última presentación de Glenda Morejón en 2023, consagrándose como la primera campeona de la historia de la marcha por relevos, junto a Daniel Pintado.
En una emocionante ceremonia de premiación, el encargado de colgarles esa preciada medalla de oro fue Jefferson Pérez. Como si de una metáfora se tratase, el campeón olímpico le entregaba la posta a la siguiente generación.
Así cerró Glenda una inolvidable participación en los Juegos Panamericanos, marcada por dos preseas, una peleada y agridulce, y la otra imponente y merecida.

Jefferson Pérez entrega las medallas de oro a Glenda Morejón y Daniel Pintado en los Juegos Panamericanos. Comité Olímpico Ecuatoriano
Medalla de plata en adversas condiciones
Luego de varias jornadas con una mezcla de calor y frío, la lluvia se hizo presente por primera vez en los Juegos Panamericanos el domingo 29 de octubre, justamente en el debut de Glenda Morejón.
Eran las siete de la mañana, pero parecía de noche. El cielo estaba completamente cubierto de las nubes más oscuras. La lluvia no paraba y era acompañada por el viento. Poco público se animó a venir a esa fría madrugada en el Parque O'Higgins, en Santiago.
Un simple mortal, como cualquiera de los asistentes que estuvo en esa pista, usaría doble chompa, bufanda, guantes, gorra y un paraguas. Pero los atletas son superhéroes y Glenda tomo la partida con su uniforme de siempre, con el vientre y las piernas completamente descubiertas.
Desde la partida, la ecuatoriana dejó en claro que era una de las candidatas y que el título se definiría entre ella y la peruana y campeona del mundo Kimberly García.
Su contrincante se adelantó y comenzó a sacar ventaja, casi medio minuto. Parecía que, en apenas las primeras vueltas, el oro se iba para Perú. Pero Glenda era paciente. Junto a su entrenador Julio Chuqui habían diseñado una estrategia.
Llegó la mitad de la prueba y la ibarreña empezó a descontar segundos, unos dos o tres por vuelta. Pero, para desconcierto de ella, las vueltas pasaban más rápido de lo normal. La tricolor tenía un tiempo en su mente, pero su reloj decía completamente lo contrario.
Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»