Un triunfo rotundo celebran hoy los trabajadores bananeros de Changuinola, en el extremo noroccidental de Panamá, quienes suspendieron una huelga indefinida tras negociar un 28 por ciento de ajuste salarial escalonado por etapas.
Las exigencias eran de 25 por ciento de incremento, pero durante la negociación accedieron a recibir el ocho a partir del 15 de enero próximo, 13 en el 2021 y siete para el 2023, explicó a la prensa Liberto Becker, del Sindicato Industrial de Trabajadores de Productores Bananeros Independientes (Sitrapbi).
Pactaron, además, que la empresa no tomaría represalias con los trabajadores, el pago de los días no laborados, mientras el gobierno se comprometió a la entrega de bonos escolares y navideños, y becas a los hijos de los obreros, añadió.
Un decreto presidencial publicado el pasado martes les concedió solo el ocho por ciento de aumento, el más alto de los aprobados para todos los sectores, pero al no representar una solución para sus demandas, los obreros de las bananeras mantuvieron la protesta y en la madrugada de ayer alcanzaron el nuevo acuerdo.
Como ayuda adicional, el Gobierno Nacional se comprometió a construir unas mil 500 viviendas a los trabajadores, muchos de los cuales proceden de la lejana Comarca Ngabe Buglé y deben alquilar viviendas para pernoctar mientras laboran en los sembradíos cercanos a la frontera con Costa Rica.
Los siete mil trabajadores de las 29 fincas beneficiadas con los acuerdos, recibirán en fecha próxima la visita del presidente del país, Laurentino Cortizo, quien se comprometió a continuar el diálogo sobre las inquietudes y necesidades de los obreros y posibles soluciones, dijeron fuentes sindicales.
Desde el pasado 29 de diciembre los bananeros bloquearon calles y carreteras de Changuinola, en la provincia de Bocas del Toro, al mismo tiempo que declararon un paro indefinido hasta que quedaran satisfechas sus exigencias salariales, tomando en cuenta que la remuneración actual apenas cubre parte de la canasta básica.
'El costo de vida está muy alto y ganamos mucho menos que una aseadora de hospital que por laborar ocho horas diarias gana 650 dólares al mes, mientras nosotros solo 400', dijo al diario La Prensa la sindicalista Ana Muñoz, quien trabaja en una de las empacadoras de banano.
El conflicto en la revisión bienal de las remuneraciones surgió por segunda vez consecutiva al no llegar a acuerdos los sindicatos y representantes de la empresa privada, y por ley correspondió al Ejecutivo tomar la decisión que consideró más factible para la nación.
Decepcionados trabajadores panameños lanzaron críticas contra el gobierno por el ajuste promedio de 3,3 por ciento al salario mínimo que regirá desde el 15 de enero en el país, frente a un costo de vida galopante.
Previo al anuncio, Cortizo justificó la decisión por la necesidad de ser responsables como gobierno a la hora de determinar un aumento y afirmó que 'me gustaría darlo, pero no es posible. De nada vale tener un aumento enorme, si ponemos en riesgo los trabajos que ya existen', señaló.
Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 10 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»