Si se les consulta qué necesitan, describen con desesperanza una lista de servicios básicos. Guayaquil tiene cinco parroquias rurales: Juan Gómez Rendón, El Morro, Posorja, Isla Puná y Tenguel. Localidades en la que habitan, según el último censo de población de 2010 realizado por la Oficina Estadística, 50.755 personas. De las cuales, 50.378 están habilitadas para sufragar, según el Consejo Nacional Electoral, en las próximas elecciones seccionales del 5 de febrero.
Lo más apremiante es resolver el problema de la inseguridad en la parroquia El Morro, dice Álex Escalante, operador turístico, quien señala que “si no se resuelve eso, los pescadores no pueden completar su jornada ni vender sus productos porque les roban en plena faena.
Asimismo, los turistas no quieren venir o no saben lo que podemos ofrecer, porque falta incentivos, que nos promocionen”, dice el habitante, y añade que los moradores se sienten olvidados por las autoridades, y ya no creen en las visitas de los candidatos a la Concejalía, que “ahora sí aparecen por aquí, con una lista de promesas que ya luego o no se cumplen o se tardan una eternidad en resolverlas, como el servicio de alcantarillado”.
En la isla Puná, Victoriano Vera, líder barrial, dice que esta parroquia en la que habitan alrededor de ocho mil votantes, tiene “una serie de adversidades” por atender, pero aun así, con el poco presupuesto que asegura que se le destina, considera, desde su percepción, que las autoridades han resuelto las más apremiantes, como la colocación de puntos de internet. Aunque reconozca que es prioritario tener agua y energía de manera permanente en el sector.
La esperanza de trasladar esta lista de necesidades a la mesa municipal, a través del futuro concejal que represente a las parroquias rurales de Guayaquil, recae sobre candidatos que tienen más deudas que patrimonio, o que no han presentado, según el portal de Servicio de Rentas Internas (SRI), su declaración de impuesto a la renta del año fiscal 2022. En el caso de la carta de la Revolución Ciudadana, uno de sus siete aspirantes a la Concejalía rural de Guayaquil, Manuel Romero Merchán, el valor total de sus pasivos sobrepasa el rubro total de activos. Por ejemplo, sus bienes inmuebles están valorados, según su declaración patrimonial presentada en 2023 ante la Contraloría, en 70 mil dólares. Mientras que los préstamos adquiridos hasta esa fecha y deudas por pagar por concepto de préstamos bancarios y tarjetas de crédito, ascienden a 82.745 dólares.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»