Investigadores argentinos identificaron los mecanismos fisiológicos mediante los cuales los genotipos modernos de maíz son más tolerantes a las altas densidades de siembra, un atributo que permitió aumentar los rendimientos de este cereal en las últimas décadas en Argentina, Estados Unidos, Canadá y otras partes del mundo.
“La industria semillera de maíz busca nuevos genotipos que sean superadores a los actuales, principalmente en su rendimiento (toneladas de granos por superficie). Cuando los encuentran, los seleccionan y los lanzan al mercado. Ahora bien, los mecanismos fisiológicos responsables de ese aumento del rinde no son siempre identificados y ahora nuestro trabajo dio un importante paso en esa dirección”, afirmó Juan Ignacio Cagnola, primer autor del estudio e investigador del CONICET en el Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (IFEVA) que depende del CONICET y de la Facultad de Agronomía de la UBA donde es docente de la Cátedra de Fisiología Vegetal.
Mediante experimentos en condiciones naturales a campo, así como también en condiciones controladas en invernáculos, los investigadores descubrieron que los cultivos de maíz con mayores rindes por hectárea tienen dos rasgos fisiológicos distintivos: sus hojas realizan una mayor fotosíntesis y, a la vez, tienen menores tasas de respiración en comparación con los genotipos de menor productividad.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»