Colombia tenía registro de cuatro familias de insectos escama en siete departamentos. Ahora se amplía a siete familias y 65 especies, pertenecientes al orden Hemiptera, en 14 departamentos. Es importante recordar que en 2008 una plaga puso en riesgo los cultivos de café del país.
“El estudio abarcó la parte de mayor producción de café en el país, que es básicamente la zona donde está la cordillera”, asegura Alejandro Caballero, magíster en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), autor de la investigación.
Contar con nueva información sobre las especies de insecto escama es importante para diseñar planes de manejo integrado adecuados para combatir la plaga y proteger los cultivos de los efectos adversos que su ataque puede producir.
Entre los efectos se encuentran dos tipos de daño: por una parte, se produce la succión de fotoasimilados, un proceso en el que el insecto se alimenta de la savia de la planta hasta debilitarla o matarla.
El otro daño es indirecto; se produce debido a la acumulación de los excrementos del insecto, que se conocen comúnmente como “miel de rocío”, sobre diferentes hojas, tallos y frutos.
Tales desechos sirven como fuente de alimento para un grupo de hongos que le dan una coloración negra a la planta e impiden la entrada de la luz necesaria para realizar la fotosíntesis, afectando la calidad y el valor comercial del fruto.
El proceso
El estudio, que duró dos años, inició con un proyecto que el magíster le presentó a Colciencias al terminar su pregrado en 2015, junto con su directora de tesis, la doctora Andrea Amalia Ramos, el profesor Francisco Javier Serna, director del Museo Entomológico de la Facultad de Ciencias Agrarias de la U.N. Sede Bogotá, y los científicos Pablo Benavides y Zulma Gil, del Centro Nacional de Investigaciones de Café (Cenicafé).








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»