Reducir síntomas como neumonía, escalofríos, fiebre, enrojecimiento de la piel y abortos –en especial al final de la gestación–, e implementar técnicas de aspersión de medicamentos para reducir la carga bacteriana en el ambiente, son medidas que disminuirían hasta en un 30 % la incidencia de esta enfermedad que afecta solo a los cerdos y no se transmite a los humanos, es decir que no es una zoonosis.
El síndrome respiratorio y reproductivo porcino (PRRS) es una enfermedad viral que ha generado una considerable preocupación en la industria mundial porcina debido a su impacto en la productividad. Esta afecta a los cerdos y a los jabalíes, y se caracteriza por un periodo de incubación de 4 a 7 días, durante el cual los animales presentan síntomas como anorexia y fiebre.
Los efectos en las granjas porcinas son diversos y van desde un aumento en las repeticiones de celo en las hembras hasta abortos tardíos, disminución de la fertilidad y un incremento en el número de cerdos momificados, nacidos muertos y débiles, por lo que la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) la considera como una enfermedad de declaración obligatoria.
El virus se transmite de diversas formas, incluyendo el contacto directo entre animales infectados, la transmisión por semen e incluso por aerosoles en el ambiente. Además su presentación clínica es variable, lo que dificulta su diagnóstico y tratamiento. En granjas infectadas se pueden observar cuadros clínicos que van desde casos graves de mortalidad hasta síntomas leves.
Esta situación ha llevado a los porcicultores a enfrentar grandes pérdidas económicas y a establecer que es urgente encontrar soluciones efectivas para controlar la incidencia de la enfermedad, ya que la erradicación total conllevaría medidas extremas que incluyen la interrupción completa del sistema productivo y una prolongada cuarentena, lo cual resulta inviable.
A partir de esta problemática, el zootecnista Daniel Felipe Bejarano García, candidato a magíster en Administración de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, propone una serie de estrategias para mitigar el impacto del PRRS. “Las estadísticas dan cuenta de una prevalencia de la enfermedad de 85 % en algunas regiones del país, pese a los esfuerzos por reforzar medidas de bioseguridad, ya que el virus se sigue propagando fácilmente”, afirma.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»