Ejerciendo una leve presión, sabemos si un aguacate, un melocotón o un tomate está maduro. Esto mismo es lo que hace una mano robótica blanda, por ejemplo, durante la cosecha automatizada. Sin embargo, hasta ahora, este tipo de pinza necesitaba sensores en sus "dedos" para determinar si la fruta estaba lo suficientemente madura. Shibo Zou y Bas Overvelde, de AMOLF Soft Robotic Matter Group, han desarrollado un método externo para medir la interacción de los robots blandos con su entorno que no requiere de sensores integrados. Además, esta técnica se puede aplicar fácilmente a varios robots blandos ya fabricados. La investigación se publicó el 15 de enero de 2024, en la revista científica Nature Communications.
"¿Cómo conseguimos que los robots blandos sientan algo sin la necesidad de sensores integrados? Ahora podemos hacerlo midiendo externamente la presión", explica Bas Overvelde. Junto con el investigador Shibo Zou de su grupo e investigadores de la Universidad Tecnológica de Eindhoven, se desarrolló un sistema para medir de manera externa cómo responden los dedos del robot blando a las interacciones con el entorno.
Los investigadores lo hacen midiendo la presión del aire necesaria para mover los dedos del robot. El motivo es que los dedos se inflan como un globo para poder agarrar algo. Si encuentran algo durante el proceso de agarre, se necesita más fuerza para inflarlos, de igual manera que nos costaría más esfuerzo inflar un globo si al mismo tiempo lo estuviéramos apretando. La cantidad de fuerza extra requerida es algo que se puede medir externamente, por lo que los dedos robóticos ya no precisan de sensores.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»