Aunque la carne bovina y los despojos alcanzaron un récord de exportaciones durante 2021, llegando a US$247,7 millones, con un aumento de 124% frente al año anterior, cuando el valor ascendía a US$123,3 millones, las diferentes presiones inflacionarias por cuenta de la guerra de Ucrania y el alto costo en los insumos para el agro ha incrementado el precio de esta proteína y de los productos de la industria láctea.
En Inside LR, José Félix Lafaurie, presidente ejecutivo de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegan), hizo una radiografía general del sector ganadero y explicó por qué es clave mantener las exportaciones de bovinos en pie y de carne para la industria y el agro.
¿A qué factores obedece el incremento en los precios de la carne durante el último año?
Hay que decir varias cosas; lo primero es que es una tendencia a nivel mundial, un país tan ganadero como Argentina tiene inflación de carne en el año corrido de 57%, mientras que en Colombia ha sido de 23% con el paro nacional, por supuesto que ha habido un incremento del precio de la carga, pero es derivado de las dinámicas internacionales más que de otra cosa.
A lo largo del año el precio del animal vivo, sea vaca o novillo, se le paga al ganadero 14% o 15% menos. De acuerdo al dato del Dane, en el primer semestre observamos que el incremento del precio de la carne estuvo en 3,9%; es decir, alguien se está quedando con cerca de 18% del valor que están pagando los consumidores finales.
La SIC tiene que actuar con los diferentes instrumentos que tienen las alcaldías municipales para que el valor de la carne, que es un producto tan importante en la canasta familiar, tenga una relación directa de lo que paga el consumidor frente a lo que cuesta realmente el animal vivo.
¿Qué tanto afecta el proyecto de ley ya en el Congreso que busca prohibir la exportación marítima de animales en pie con fines de consumo?
En una economía de mercado prohibir no es la solución, se puede reglamentar, si el problema es un tema de bienestar animal, para eso están los protocolos internacionales, para que Colombia los adopte.
También hay que ver el impacto que eso puede tener en la cuenta corriente de la balanza de pagos. Yo hablé con el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, a propósito del desajuste que ha venido teniendo de tiempo atrás, entre otras cosas por las importaciones de bienes agroalimentarios como el maíz, la balanza comercial que tuvo un desajuste de cerca de US$14.000 millones y que venía compensando con la cuenta de capitales para no tener un déficit muy alto.
El año pasado Colombia terminó teniendo un incremento muy importante como consecuencia de la pandemia en lo que tiene que ver con los mayores empréstitos, el país tiene que hacer un gran esfuerzo por sustituir aquellas importaciones de bienes, pero incrementar las exportaciones de otros productos como la carne y del ganado que han venido creciendo en los últimos tres años.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»