Los animales que mueren en las granjas son retirados y destruidos para evitar problemas, principalmente de índole medioambiental, pero a su vez se han convertido en un aliado para la producción de carburantes más limpios porque gracias a ello se obtienen miles de toneladas de biodiésel al año.
En los últimos cuatro años se han producido en España, de media, 1,53 millones de toneladas de biodiésel al año, de las que el 1,66 % (cerca de 25.400 toneladas) se obtuvieron de grasas animales, la materia prima que se extrae del ganado muerto para fabricarlo, según los datos facilitados a Efeagro por la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA).
España consume al año algo menos del biodiésel que produce, según la misma fuente, al situarse esa cifra en los 1,34 millones de toneladas de media de los que tan sólo un 0,5 % procede de grasa animal.
Aunque la participación de las grasas animales sigue siendo minoritaria frente a otras fuentes como los aceites vegetales, siguen ganando terreno porque han ido aumentando cuota de producción cada año, pasando del 1,3 % en 2018 al 2,1 % estimado para 2021.
La importancia de este carburante, junto al bioetanol, es vital para el futuro de la automoción, que pasa por una mayor dependencia de estas fuentes de energía renovable en detrimento del gasóleo fósil (petróleo).
De hecho, la APPA recuerda que ya todos los vehículos con motor diésel están garantizados para funcionar con una mezcla de gasóleo fósil con hasta un 7 % de biodiésel en volumen, siendo esa mezcla el gasóleo normal que se vende en todas las estaciones de servicio en el país.
La retirada de los animales muertos en las explotaciones es obligatoria, es decir, que es una materia prima con la que siempre se puede contar a la hora de conseguir biodiésel.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»