Como es conocido, las líneas navieras están desviando muchos de sus servicios portacontenedores, que hasta noviembre transitaban por el Canal de Suez, hacia el Cabo de Buena Esperanza. Pero claro, esto no implica sólo un cambio de ruta, puesto que conlleva una serie de alteraciones en la dinámica del transporte marítimo que incluyen mayores costos en combustible, tiempos de navegación, posible congestión portuaria y menor fiabilidad en las recaladas programadas. Todo un desastre para los importadores.
Phillip Damas, Jefe de Supply Chain Advisors y director general de Drewry Shipping Consultants al adentrarse en la crisis del Mar Rojo, en un podcast publicado por la consultora, destaca que este cambio estratégico de ruta aumenta los tiempos en al menos entre 10 y 14 días para destinos en Europa y que “a pesar del inicio de la operación Guardián de la Prosperidad en diciembre por parte de las armadas de varios países, las líneas navieras han seguido desviando una gran parte de sus buques”.
Según explica, Drewry estima que alrededor de hasta 822 buques de 6.100 a nivel mundial y hasta 10 millones de TEUs de capacidad de un total de 28 millones de TEUs (alrededor del 30% de la capacidad de la flota mundial), son potencialmente afectados por el riesgo que implican los ataques en el Mar Rojo.
Lo terrible del caso es que estos desvíos están ocurriendo justo en el peak de movilización de carga previa al Año Nuevo chino “cuando hay una capacidad muy limitada disponible desde Asia hacia Europa y aún menos capacidad disponible hacia el Mar Rojo desde Asia”, apunta Damas, quien nota que ya “hay algo de pánico en China en cuanto a la disponibilidad de capacidad”. (La experiencia del caos durante la pandemia tiene algo que ver con dicha sensación).
De acuerdo con Damas, los expedidores que se dirigen a la costa este de Norteamérica también se ven afectados, particularmente para servicios hacia y desde el sur de Asia. Aunque matiza al señalar que “sólo una minoría de servicios entre el norte de Asia y la costa este de Estados Unidos transitaba por el Canal de Suez por lo que el impacto allí es más bien limitado”.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»