El crecimiento de los cultivos de quinua en el Perú fue acelerado. En el 2006, las hectáreas de siembra pasaron de 28.600 a 64.200 en menos de un año. Esto debido a la fama ganada como Superfood en todo el mundo. Sin embargo, este ritmo de crecimiento no se ha podido sostener con el tiempo. Para el año 2023, se reporta una intención de siembra cercana a las 76.000 hectáreas. Sin embargo, debido a que en el 2022 los precios internacionales no fueron los esperados y que los envíos están en retroceso, es probable que dichas intenciones se vean frenadas.
Actualmente, el mayor proveedor de quinua del mundo es el Perú. Sin embargo, su liderazgo se ha visto amenazado por el ingreso de nuevos productores que se han ido ganado un espacio en los principales mercados. En 2022, la nueva competencia no solo ha generado un desplazamiento en el producto peruano, sino también ha afectado a otros grandes productores como Bolivia, que debido a su menor rendimiento por hectárea y menor rentabilidad se ha visto gravemente afectado.
El crecimiento de los cultivos de quinua en el Perú fue acelerado. En 2006, las hectáreas de siembra pasaron de 28.600 a 64.200 en menos de un año. Esto debido a la fama ganada como Superfood en todo el mundo. Sin embargo, este ritmo de crecimiento no se ha podido sostener con el tiempo. Para antes de pandemia se tenía un registro de 67.200 hectáreas, apenas 3.000 hectáreas nuevas en 15 años. Para el año 2023, se reporta una intención de siembra cercana a las 76.000 hectáreas. Sin embargo, debido a que en el 2022 los precios internacionales no fueron los esperados y que los envíos están en retroceso, es probable que dichas intenciones se vean frenados.
En el año 2022, las exportaciones de quinua peruana sumaron 47.894 toneladas por un valor de 94 millones, lo que significó una caída de 8% en volumen y 12% en valor en comparación a lo enviado en 2021. El precio también se vio afectado en este periodo, alcanzado en promedio US$ 1.95 por kilogramo, 4% menos que el año anterior.
Desafíos a nivel internacional El inicio del año fue muy complicado para la quinua peruana. La crisis logística estaba en su punto más alto, con contenedores escasos y los puertos congestionados. Ello provocó que los destinos de mayor distancia sintieran un costo muy alto en la producción peruana. Esto, adicionado a la baja rentabilidad que tiene la quinua, en comparación a otros productos de la canasta agrícola, generó importantes obstáculos en el desenvolvimiento de este grano andino.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»