El cierre por parte de China a las importaciones de carne de cerdo provenientes de Estados Unidos está generando una sobre oferta en el país del norte, que ya empieza a mandar crecientes volúmenes del producto a Colombia, impactado a los empresarios locales.
Estados Unidos, Donald Trump, puede traer para la industria del acero y el aluminio, etc; pero poco se ha dicho de otros sectores que también pueden verse afectados.
Uno de ellos es el porcicultor. Esta industria que por años ha abastecido las necesidades del consumo de los colombianos, hoy está comenzando a sentir los efectos de las decisiones del presidente de los estadounidenses.
El cierre por parte de China a las importaciones de carne de cerdo provenientes del país del norte, hace que hoy esta nación tenga congeladas unas 300.000 toneladas de este producto que buscan mercados alternativos.
A Colombia en los primeros cinco meses del año llegaron 42.000 toneladas, lo que significó un aumento de 33,9% frente a igual periodo de 2017. En todo 2017 se importaron 74.000 toneladas y los empresarios prevén que al finalizar el año la cifra pueda superar las 120.000 toneladas de esta carne.
Con Colombia las cosas están servidas, pues la negociación que se hizo en el Tratado de Libre Comercio (TLC) con ese país, permite que al territorio nacional puedan ingresar importaciones sin límite, mientras Colombia no puede exportar ni una libra de esta carne a este mercado.
Por esta razón, los porcicultores le hacen un llamado al Gobierno, para que a través de los ministerios de Agricultura y Comercio, Industria y Turismo se establezcan mesas de diplomacia sanitaria con el fin de generar admisibilidad de la carne de cerdo colombiana en diferentes mercados, pues en este momento el sector no exporta a ningún país del mundo.
El sector creó recientemente una comercializadora internacional con el fin de facilitar la venta del producto fuera del país; un trabajo en el que han venido avanzando, pero en el que se ha encontrado con las barreras de los estatus sanitarios. Por ejemplo, los empresarios tienen interés en mercados asiáticos como Japón y Singapur, en donde dichos estatus son muy altos por lo que no hay equivalencia con los nacionales.
A través de las exportaciones los porcicultores ven un camino para aliviar la complicada situación que están comenzando a afrontar como consecuencia de las crecientes importaciones de carne de Estados Unidos, principalmente.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»