Si bien algunos expedidores y propietarios de la carga se ven muy afectados y hay ejemplos de tarifas de flete muy altas, el comercio mundial no está amenazado. Esa es la percepción del analista de la industria marítima Lars Jensen, al observar el impacto de la crisis de seguridad que afecta al transporte marítimo en el Mar Rojo y que ha provocado el desvío de cientos de buques a través del Cabo de Buena Esperanza.
Para darle mayor perspectiva la asunto, Jensen recuerda que durante la pandemia las tarifas spot alcanzaron niveles extremadamente altos. Precisa que según el World Container Index (WCI) de Drewry, el índice de tarifas spot global en dicha coyuntura aumentó un 629% en su peak en comparación con 2019. Peor aún para Asia-Europa del Norte, donde subieron un 854%.
Sin embargo, el analista destaca que el índice CTS, que incluye las tarifas spot y de contratos, aumentó solo un 206% desde 2019. “Esto muestra claramente la diferencia entre mirar la punta de lanza, que son las tarifas spot en operaciones específicas, y el mercado en su totalidad”.
Jensen admite que las líneas navieras “fueron claramente despiadadas” a la hora de impulsar los aumentos durante el peak de la pandemia y, por lo tanto, “no hay razón para creer que la situación sea peor ahora que entonces”, destaca.
Al volver la mirada hacia el presente, indica que el WCI ha subido un 116% en comparación con 2019. La diferencia de intensidad con el fenómeno vivido durante la pandemia queda mayormente marcado al observar el índice CTS, el cual sólo ha presentado un aumento del 38%, respecto a 2019.
Apunta además que “en comparación con el nivel de tarifas en 2019, esto implica un costo de flete adicional para los expedidores/dueños de la carga a nivel mundial de US$70.000 millones sobre una base anualizada. Al comparar esto con el comercio mundial de bienes, que alcanza los 25,3 billones de dólares, equivale solo al 0,28%”.
Por supuesto, indica que existen muchos expedidores en operaciones individuales que están muy presionados por la situación actual y que, claramente, algunas operaciones se ven más directamente afectadas que otras. A esto hay que añadir los costos logísticos derivados de los plazos de entrega más largos y la imprevisibilidad general actual.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»