La seguridad alimentaria en medio del cambio climático actual es motivo de preocupación para la industria de alimentos y bebidas en todo el mundo. El aumento de las temperaturas, el crecimiento de la población mundial, las nuevas plagas y enfermedades, y la retirada de ciertos productos fitosanitarios son otras señales de alerta que hacen necesario el desarrollo de cultivos alimentarios más productivos.
Reconociendo esta necesidad, el Centro John Innes (JIC) en el Reino Unido, un centro internacional independiente de excelencia en ciencia vegetal, genética y microbiología, está centrando su investigación en mejorar los rendimientos del trigo y la colza, y al mismo tiempo amortiguar el impacto de la temperatura en las brassicas.
Según un informe sobre el impacto socioeconómico del JIC, el aumento genético anual promedio del trigo se ha estimado en alrededor del 1% anual, y la demanda ha aumentado un 1,7%. Se prevé que alcance los mil millones de toneladas en 2050.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»