Las enfermedades fúngicas están diezmando los cultivos, y los agricultores pierden entre el 10 % y el 23 % de sus cosechas por infecciones cada año, además de pérdidas posteriores a la cosecha. Los rendimientos decrecientes amenazan la seguridad alimentaria mundial y los científicos están instando a las agencias de todo el mundo a unirse para encontrar nuevas formas de combatir las infecciones, incluida la exploración de tecnologías como la IA y el uso de drones para detectar los riesgos de hongos más rápido.
Un informe de la Biblioteca Nacional de Medicina revela que la pérdida de cultivos de productos básicos por enfermedades fúngicas puede desestabilizar las economías de los países en desarrollo y que el cambio climático está acelerando el daño potencialmente devastador causado por los hongos.
“Las infecciones fúngicas amenazan algunos de nuestros cultivos más importantes, desde papas hasta granos y bananas. Ya estamos viendo pérdidas masivas, y esto amenaza con convertirse en una catástrofe global a la luz del crecimiento de la población”, dice Sarah Gurr, catedrática de seguridad alimentaria en la Universidad de Exeter y coautora del informe.
En los cinco cultivos calóricos más importantes (arroz, trigo, maíz), soja y papas, las pérdidas por infecciones equivalen a suficientes alimentos para proporcionar entre 600 millones y 4 mil millones de personas con 2000 calorías todos los días durante un año.
Además, la aceleración del cambio climático empeorará la prevalencia de infecciones fúngicas que dañan las cosechas, según Nature . Los productores de Inglaterra e Irlanda ya han informado sobre infecciones por roya del tallo del trigo, que normalmente ocurren en los trópicos.
La agricultura moderna que utiliza cultivos genéticamente uniformes crea las condiciones perfectas para que se propague un grupo prolífico y de rápida evolución de organismos. (Crédito de la imagen: Janine Haueisen).
Semillas resistentes y detección temprana Las prácticas agrícolas innovadoras pueden ser la clave para resolver el problema.
Un estudio en Dinamarca se mostró prometedor al plantar mezclas de semillas que portan una variedad de genes resistentes a la infección por hongos, según Gurr.
Además, en 2020, un equipo de la Universidad de Exeter descubrió una nueva química que permitirá que nuevos antifúngicos creen mecanismos que eviten que los hongos desarrollen resistencia. Los científicos descubrieron que el nuevo antifúngico podría usarse contra la mancha de Septoria tritici en el trigo, el tizón del arroz y el carbón del maíz y contra el hongo que causa la enfermedad de Panamá en los bananos.
“La tecnología puede resultar crucial”, dice Gurr. La inteligencia artificial, la ciencia ciudadana y las herramientas de teledetección como los drones permiten la detección temprana y el control de brotes.
Los autores reiteran que proteger los cultivos globales requiere un enfoque unificado que reúna a los agricultores, la industria agrícola, los fitomejoradores, los biólogos, los gobiernos, los encargados de formular políticas y los financiadores.










Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»