El incremento de la oferta ecológica ha provocado que la competencia se vuelva feroz; en el futuro, las frutas y hortalizas orgánicas mexicanas sufrirán pequeños huecos en la oferta y precios estacionales a largo plazo. Será beneficioso para el cliente final, pero supondrá más dificultades para los productores orgánicos. Competencia entre pequeños productores y conglomerados "Los pequeños productores de orgánicos tienen que ser listos para competir con los grandes conglomerados que cuentan principalmente con superficie convencional y la infraestructura y el historial necesario para producir grandes volúmenes con menores costes de producción", explica Oscar Trujillo, de Bridges Produce. Bridges Produce se encuentra en mitad de su extenso programa mexicano. Los socios principales son Rico Farms y Floriza, en Los Parajes. Los productos que suministran estas empresas son calabacines, pepinos, berenjenas (octubre-mayo), pimientos dulces (enero-abril), pimientos picantes (octubre-junio), melones (noviembre-diciembre y abril-junio) y calabazas. El robusto programa anual de calabazas (avellana, cacahuete, cabello de ángel, kabocha y delicata) es de origen nacional a finales del verano y principios del otoño para complementar la temporada de cultivo mexicana.
Bridges Produce tiene miles de hectáreas en producción en cualquier momento entre la etiqueta Rico Farms y la etiqueta Aztlan. "Sin duda, sumamos hectáreas todas las temporadas", dice Trujillo. La oferta de Bridges Produce rota entre las tres regiones productoras conforme avanza la temporada. "Los precios se han vuelto más agresivos porque en el último par de años se ha acrecentado la competencia. Se está convirtiendo en un mercado más para compradores".








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»