Al sacar este envase, hemos conseguido destinar este producto a otros públicos”, comenta Arturo Fernández, de Cortijo las Palomas. Se trata de una forma de aprovechar los limones que no encajan con los calibres establecidos en los comercios y suponen un “resto” que debían aprovechar. “Hablamos con comercializadoras de los países nórdicos y nos dijeron que envasándolos individualmente sería más fácil su distribución”, explica Fernández.
Hasta el momento, la aceptación ha sido muy buena. “Aunque este envasado supone un incremento del precio final del 15%, los clientes aprecian la presentación y el cuidado”, comentan desde Cortijo Las Palomas. Aclarar también que es principalmente el limón de calidad extra el que se incluye en estas tarrinas".








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»