La cadena de cafeterías, con más de 37 mil locales en el globo, ha cumplido 20 años en el Perú desde que en el 2003 abriera su primer local en el Óvalo Gutiérrez, siendo el primero de la cadena estadounidense en Sudamérica. Al iniciar su camino regional en el Perú, nuestro país es un mercado bastante relevante para Starbucks, como comenta Tom Ferguson, presidente y vicepresidente senior de Starbucks para América Latina y el Caribe.
Desde entonces el crecimiento de la cadena -operada en el Perú por el grupo Delosi-ha sido explosivo. Hoy en día tienen 111 tiendas en todo el país, de las cuales 94 se encuentran en la capital. Para los próximos años, Cristel Delgado, brand manager de Starbucks Perú, nos cuenta que el objetivo será descentralizar la marca, llegando a más provincias del país.
Este año, dentro de las cinco tiendas que estima abrir la cadena, una estará en una nueva región del país. Hasta el momento, está presente en Arequipa con cinco tiendas, Chiclayo, Trujillo, Cajamarca, Cusco, Huancayo, Piura y Trujillo. “Queremos tener una experiencia nacional, creciendo en lugares donde no estamos y donde podemos estar, identificar donde construimos tiendas con experiencia completa o espacios de rutina, con tiendas con todos los canales o zonas de reparto”, sostiene la ejecutiva.
Todos los nuevos locales, comenta Delgado, llegarán con la certificación Greener Store, a través del uso más eficiente de los recursos en cada uno de los locales. Hoy en día tienen tren tiendas con esta certificación, entre ellas su nuevo local en la Av. Los Frutales (La Molina), que abrirá la próxima semana.
Cristel Delgado, brand manager de Starbucks Perú.Tener 20 años en el mercado nacional les ha permitido también analizar y aprender más del consumidor peruano, así como de sus preferencias e ir notando los formatos que más se adecúen al estilo de vida de cada zona en la que decidieron llegar con un Starbucks.
“Aprendimos que hay locales donde los consumidores no buscan ‘communities’ (mesas) tan grandes sino espacios más individuales, o que no necesariamente tenemos que abrir una tienda con la conveniencia completa sino con la que necesita el consumidor. Algunos ‘small format’ (sin lobby ni mesas) eran más convenientes en algunos espacios y la tienda con la experiencia completa en otras”, comenta. Aunque, claro, para llegar a nuevas ciudades, resalta que es importante llegar con la experiencia completa para que el consumidor conozca y se involucre con la marca.
De ese modo, asegura, las tiendas actualmente están fortalecidas, con clientes asiduos y el objetivo será seguir atendiendo a esas necesidades. La pandemia, cuenta, también trajo algunos aprendizajes y cambios en sus tiendas. Algunas, por ejemplo, debieron reubicarse, ya que algunos locales encontraban su razón de ser en la vida del oficinista. La pandemia, afirma, “nos ayudó a seguir evolucionando sobre cómo hacíamos las cosas”.




El ticket promedio de consumo en el país es de US$3. (Foto AP/Michael Dwyer, archivo).:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/I3QLWNBIPNBU7M2S5WX7TFYTI4.jpeg)






Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»