USACH/DICYT Chile se ha posicionado como el principal proveedor de uva de mesa del hemisferio sur, con exportaciones que alcanzaron las 602 mil toneladas el año pasado y una participación regional del 31%, de acuerdo a cifras entregadas por el “Anuario 2022: Mercado internacional Uva de mesa”.
Para mantener esta curva de crecimiento en los mercados internacionales y los niveles de producción, la industria agrícola chilena busca continuamente productos que puedan prevenir y combatir las distintas plagas que dañan los cultivos.
Este es justamente el desafío de Bioinsumos Nativa, empresa biotecnológica que cuenta con más de 20 años de trayectoria en el desarrollo, producción y comercialización de insumos para el mercado agrícola orgánico. En la actualidad, comercializa sus productos en todo Latinoamérica, Brasil y Estados Unidos, abarcando más del 50% del mercado mundial de plaguicidas.
Uno de los problemas que buscaban resolver era contar con una solución para el control de Botrytis cinerea, un hongo fitopatógeno que genera la enfermedad denominada “Pudrición gris” durante la pre y post cosecha de los productos agrícolas, entre ellos la uva de mesa. Dicha infección pudre completamente el racimo y genera pérdidas económicas cercanas a los US$1.200 millones anuales.
“El Botrytis cinerea es la principal causa de rechazo de la uva de mesa en el mundo”, explica Eduardo Donoso, director de Investigación y Desarrollo de Bioinsumos Nativa. También agrega que “el 80% de los rechazos son por “Pudrición gris” y el impacto que tiene no es sólo comercialmente, sino en el esfuerzo logístico del control y el riesgo”.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»