Investigadores están desarrollando una cosechadora de agua dulce ligera, alimentada por batería, que algún día podría extraer hasta 10 galones por hora (casi 40 litros) del aire, incluso en lugares áridos. Su método basado en nanofibras podría ayudar a abordar la escasez de agua moderna debido al cambio climático, la contaminación industrial, las sequías y el agotamiento de las aguas subterráneas.
Los científicos presentan este martes sus resultados en la 256ª Reunión y Exposición Nacional de la American Chemical Society (ACS), la sociedad científica más grande del mundo, que celebra este encuentro hasta este jueves.
Recolectar agua del aire no es algo nuevo. Hace miles de años, los incas de la región andina recogían el rocío y lo canalizaban a las cisternas. Más recientemente, algunos grupos de investigación han estado desarrollando captadores masivos de niebla en las montañas andinas y en África.
Para miniaturizar la generación de agua y mejorar la eficiencia, Shing-Chung (Josh) Wong y sus estudiantes en la Universidad de Akron recurrieron a los polímeros electrospun, un material con el que ya habían trabajado durante más de una década. El electrospinning (o electrohilado) utiliza fuerzas eléctricas para producir fibras de polímero que van desde decenas de nanómetros hasta un micrómetro, un tamaño ideal para condensar y exprimir las gotas de agua del aire. Estos polímeros de fibra a nanoescala ofrecen una relación increíblemente alta de área de superficie a volumen, mucho mayor que la proporcionada por las estructuras y membranas típicas utilizadas en los destiladores de agua.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»